La consecución del título de la Liga de Campeones supone para el club bávaro hacerse con la suma récord de 115,69 millones de euros, siempre y cuando la UEFA no hubiese decidido hacer una reducción de los beneficios debido a la crisis ocasionada por el coronavirus, subrayó la agencia alemana de noticias DPA.
Tan solo la victoria obtenida en la final de la máxima competición europea le reportó al equipo alemán 19 millones de euros.
El funcionamiento del Bayern, que se erige como ejemplo de club gestionado “a la antigua” sin gastar más de lo que gana, chocó contra el del PSG, quien se benefició de la enorme inversión de su propietario, el multimillonario jeque árabe qatarí, Nasser Al-Khelaifi (llegado en 2011) coqueteando con los límites del “fair play” financiero.
Con orden y concentración, el conjunto mexicano le planteó diversas dificultades al poderoso Bayern: el primer tiempo fue parejo, con pocas llegadas y un justo 0 a 0 al descanso.
Hubo, sí, una jugada polémica al promediar la etapa: Joshua Kimmich sacó un gran derechazo desde afuera del área que venció al “Patón” Guzmán pero el juez uruguayo Esteban Ostojich, a instancias del VAR, anulo el gol por posición adelantada de Robert Lewandowski.
El delantero, en offside, hizo un movimiento evidente para no tocar la pelota en su trayectoria al arco, pero los jueces interpretaron que distrajo al arquero argentino y fue decisivo en la jugada.
La insistencia de Bayern tuvo finalmente premio a los 15’ del segundo tiempo, con un tanto del lateral francés Benjamin Pavard (el mismo del recordado empate parcial 2-2 entre su selección y Argentina en los octavos de final del Mundial Rusia 2018).
La conquista de Pavard fue inicialmente anulada por el árbitro uruguayo por otro supuesto offside de Lewandowski, pero la intervención del VAR permitió distinguir que estaba habilitado.
De allí hasta el final, Tigres intentó cambiar el destino del partido pero chocó con la solvencia y el oficio de los alemanes.
Bayern Munich había vencido en semifinales a Al Ahly, de Egipto, por 2 a 0; y Tigres dejó en el camino a Ulsan FC, de Corea del Sur, en cuartos (2-1); y a Palmeiras, de Brasil, en semis (1-0).
Con el título, Bayern Munich acentuó el dominio de los europeos en el certamen. Desde la conquista de Corinthians, de Brasil, en 2012, el Mundial de Clubes quedó en el Viejo Continente.
Bayern fue campeón en 2013; Real Madrid, de España, en 2014, 2016, 2017 y 2018; Barcelona, de España, en 2015; y Liverpool, de Inglaterra, en la última edición, 2019.