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Las cacerolas, según el mundo: USA habla de 'problemas aKumulados', y España, del blanco de Cristina

Los cacerolazos volvieron a aparecer en las páginas de los principales diarios del mundo, que anoche comenzaban a anticipar la segunda jornada de manifestaciones en Buenos Aires en defensa del campo. Pero la llamativa protesta (que comenzó hace 7 años) tiene distintas interpretaciones. Según USA, hay problemas que vienen acumulándose desde 2003; y según España, por caso, son el blanco de 'reviente' de Cristina K.

Las cacerolas de los argentinos volvieron a aparecer en las páginas de los principales diarios del mundo: "Por segunda noche consecutiva, Buenos Aires es el escenario de un cacerolazo contra la presidenta Cristina Fernández y su política de subir los impuestos al campo argentino", se podía leer anoche en la edición digital el diario español 'El País'. "Convocados a través de SMS, miles de personas comenzaron a las 20 a hacer sonar sus instrumentos de cocina", agregaba el sitio online del diario español. "Buenos Aires se cubrió de un sonido que no se escuchaba desde la catástrofe institucional de 2001", señaló el diario español, que calificó el discurso pronunciado anteayer por la Presidenta como "una chispa en un barril de pólvora". Los medios internacionales hicieron ayer una amplia cobertura del primer cacerolazo porteño en defensa del campo, y lo compararon con los que tuvieron lugar durante los últimos días del gobierno de Fernando de la Rúa. "Cristina Kirchner experimentó ayer el síndrome de Fernando de la Rúa. Buenos Aires y las principales ciudades argentinas se convirtieron en un solo cacerolazo", publicó ayer el diario colombiano 'El Tiempo'. Pero también se hicieron eco de los disturbios ocasionados por las columnas piqueteras cercanas al Gobierno: "Las manifestaciones terminaron con serios incidentes en la Plaza de Mayo, luego que movimientos piqueteros afines al oficialismo organizaran una contraprotesta y se enfrentaran a piedrazos con los manifestantes", informó ayer el diario chileno ' El Mercurio'. "Al frente de los grupos de choque que apoyan a Cristina Kirchner marchaban los ex secretarios de gobierno bonaerense Emilio Pérsico y de tierras Luis D Elia, que encabezaban una suerte de contramarcha para frenar las 'caceroladas' espontáneas ", agregó, por su parte, el diario español ' El Mundo'. Más significativo fue el titular de hoy del mismo diario, "El Gobierno de Kirchner manda reventar la segunda cacerolada de los agricultores", cuya nota comienza diciendo: "El Gobierno de Cristina Fernández mandó este miércoles otra vez a Luis D' Elia, ex subsecretario de Estado y actual jefe de un 'grupo de choque' , a 'reventar' una cacerolada antigubernamental, que por segunda noche consecutiva se produjo en la Plaza de Mayo". Y continúa: "Al menos dos personas resultaron heridas a consecuencia del enfrentamiento a golpes entre de D'Elia y sus 'muchachos' contra los militantes de la agrupación de izquierda Convergencia Socialista y otros vecinos, que en forma pacífica se manifestaban en apoyo al paro de los productores agropecuarios. (...) En la noche del martes D'Elia ya había cumplido su papel de 'matón del Gobierno' al marchar sobre la Plaza de Mayo, donde se concentraban miles de ciudadanos en la primera cacerolada contra Kirchner y desalojarla a puñetazos y patadas. Lograda su 'hazaña' proclamó: "¡La Plaza de Mayo es nuestra, la puta que los parió!"." Por otra parte, en su sitio online, la cadena británica 'BBC' hizo alusión al desabastecimiento que acarrea el paro. "Las dos semanas de bloqueos del campo han dejado a muchos negocios de las principales ciudades con escasez de carne y productos lácteos", publicó. En tanto, ' The Miami Herald' fue más allá de los incidentes de la jornada y explicó que el conflicto del Gobierno con el campo se remonta a los días de la presidencia de Néstor Kirchner. "La tensión ha crecido desde que el ex presidente Néstor Kirchner comenzó a imponer prohibiciones a la exportación de ciertos cortes de carne para controlar el aumento de precios", señaló el diario norteamericano. Es que los habituales interlocutores y analistas de la Argentina en Washington y Nueva York, que siguen de cerca los acontecimientos que dominan las últimas semanas (desde el paro del campo, el discurso de Cristina, los cacerolazos hasta la contramarcha oficialista), consideran que lo ocurrido en las últimas horas responde a algo más profundo y anterior al actual gobierno, y que responden a "problemas acumulados" durante todo el ciclo kirchnerista, iniciado en mayo de 2003. Pero pese a los informes y consultas cruzadas entre embajadas, la administración Bush opta, como es costumbre, por mantener distancia de los sucesos o comentarlos. Para el Departamento de Estado se trata de "asuntos domésticos", según explicó una vocera al corresponsal en Washington del matutino ' La Nación'. En cambio, entre los analistas opinan. Riordan Roett, profesor de la Universidad Johns Hopkins y asesor del precandidato presidencial demócrata Barack Obama, lamentó las "oportunidades perdidas" por la Presidenta desde su asunción. "Poco y nada parece haber cambiado con Cristina, que al igual que su marido se mueve con un grupo cerrado de colaboradores, sin escuchar opiniones diferentes, ni reconocer los problemas, como los precios congelados, el Indec o la situación energética", enumeró según el mismo diario. El profesor de la Universidad Georgetown y vicepresidente del centro Interamerican Dialogue, Michael Shifter, calificó lo ocurrido en la noche del martes como una "crisis bastante grave para el Gobierno", que a su vez "debería preocuparse por la asociación de esos cacerolazos con crisis anteriores de serias consecuencias políticas". Para Shifter, que estuvo en la Argentina la semana última, como para el analista de la consultora de riesgos políticos Eurasia Group, Daniel Kerner, cuyos informes se distribuyen en Wall Street, empresas y universidades, el desafío es cómo negociar y corregir las variables económicas que sean necesarias, algo que ven como más complicado cada día. "El Gobierno probablemente emergerá debilitado de esta confrontación, habiendo perdido apoyo en áreas importantes y con sus índices de aprobación afectados", estimó Kerner en su informe de ayer. Roett, Shifter y Kerner compartieron similares sensaciones de escepticismo sobre el futuro y, según el tercero, sobre "los grados de libertad" de Cristina Kirchner para "tomar medidas políticas impopulares". "Esto tenderá a aumentar en los próximos meses, a medida que más y más actores perciben que el Gobierno esté más débil. Más aún, la resistencia a las políticas oficiales es probable que aumenten en el contexto de crecientes pujas distributivas", estimó.

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