Venezuela: 46 secuestros por día, y a Chávez le molesta que se sepa
Una investigación que publica el diario 'El Nacional', de Caracas, señala que, entre julio de 2008 y julio del 2009, ocurrieron en Venezuela 16.917 secuestros, de los que 82% fue en la modalidad 'express'. Y una buena columna de la profesora Marta Colomin, en El Universal, también de Caracas:
22 de agosto de 2010 - 09:20
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Los periodistas Ronna Rísquez y Javier Ignacio Mayorca, reportaron en El Nacional, de Caracas:
"La Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de la Seguridad Ciudadana realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas en 2009 revela que el secuestro es un delito cada vez más común y frecuente en Venezuela. El sondeo indica que entre julio de 2008 y julio de 2009 hubo 16.917 víctimas. Una cifra sin precedentes, que incluye las modalidades de secuestro express y tradicional.El trabajo de campo se llevó a cabo en todas las regiones del país en agosto y noviembre de 2009, con la participación de 119 empleados del INE. La data recolectada fue tan abundante que el informe técnico de 279 páginas fue presentado amiembros del gabinete de Gobierno 6 meses después, en mayo de este año.De acuerdo con el calculo de la encuesta, en el país hay aproximadamente 2 plagios cada hora y 46 casos todos los días. Las cifras que tenía el Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia eran de 537 secuestros conocidos en 2008 y 795 el año siguiente, para un total de 1.332 expedientes. Esto quiere decir que los números oficiales son apenas 7% del total establecido en esa encuesta de hogares. En otros términos, por cada secuestro reportado habría al menos 9 desconocidos. La encuesta, además, reporta que 38% de las víctimas dijo que no había denunciado el hecho. Se mudó al barrioLos resultados del sondeo ratifican la tesis planteadas por algunos expertos en los últimos años: el secuestro dejó de ser un delito propio de las zonas rurales o fronterizas, y se instaló en las ciudades, incluso del centro del país. 90,4% de los plagios (15.299) ocurre en las zonas no fronterizas, mientras que sólo 9,6% sucede en Amazonas, Apure, Táchira y Zulia, estados fronterizos con Colombia.En la frontera, sin embargo, el miedo de las víctimas de secuestro y sus familiares es mucho mayor que en el resto del país. En esas regiones, 54,3% de los entrevistados admitió que no había acudido a las autoridades. En el resto del territorio venezolanos, 53,5% de los afectados sí denunció.El estrato socioeconómico al que pertenecen las víctimas también ha variado. Para 2009, 70% de los secuestrados pertenece a los estratos sociales III y IV. En otros términos, son personas de clase media o mediabaja. Las víctimas de clase alta representan 2% de los casos.ModalidadesEn 61,7% de los casos la víctima fue privada de su libertad por los secuestradores en los alrededores de su barrio o urbanización o en un sitio de la misma parroquia. Otro 20,7% de los plagios ocurrió en otra parroquia, y 12,1% en un municipio cercano.La encuesta de victimización determinó que 82,3% de los casos de plagios duraron máximo un día, por lo que pueden ser calificados como secuestros expressEn 6,18% de los casos las personas permanecieron cautivas entre una semana y dos semanas. En otro 6% la duración fue de dos semanas a un mes, y en 5,1% el cautiverio se prolongó hasta por un año. Aunque no nicipio distinto al ámbito de residencia.En los primeros ocho gobiernos de la era democrática las principales víctimas de secuestro eran ganaderos, industriales o personas afamadas.La mayoría de las víctimas identificaron a sus captores como integrantes del hampa común (76,9%), mientras que 15,7% le atribuyó el hecho a bandas delictivas. En 1,8% de los casos fueron señalados funcionarios de los cuerpos de seguridad. Los grupos guerrilleros y paramilitares no fueron responsabilizados. (...)".
En tanto, la profesora Marta Colomina afirma, en su columna dominical en El Universal:
Lo dijo quien fuera dos veces conductor de la política propagandística de Chávez y hoy director de la rojita Telesur: "La revolución no es posible sin una hegemonía comunicacional". O lo que es igual: Chávez no puede eternizarse en el poder con medios de comunicación libres como el diario El Nacional (EN), que presentó al desnudo el horror de los cadáveres de la violencia amontonados como bolsas de basura en la Morgue de Bello Monte, prueba de que al Gobierno no le importan las más de 16 mil muertes violentas ocurridas en Venezuela en 2009, según registra el Observatorio de la Violencia, dependiente de la UCV.
Cifras que tanto divirtieron a Izarra, quien debe haberse desternillado de la risa cuando, en pleno Fuerte Tiuna, la jugadora de Hong Kong fue herida en una pierna por una bala "fría". ¡Como para récord de Guinness! Tampoco parece preocuparle si hay o no médicos forenses para acortar el sufrimiento y la humillación de los familiares que esperan hasta una semana para recibir de la morgue los cadáveres de sus seres queridos.
Si juzgamos por la ausencia del tema de la inseguridad en sus constantes discursos políticos, Chávez nunca ha visto como problema el aumento de la criminalidad. Tampoco que 150 millones de kilos de alimentos se pudran por la negligencia y corrupción de su gobierno o que persistan los apagones por largas horas en la mayor parte del país. Lo que trata de impedir a toda costa es que esas verdades se divulguen, que salgan a la luz pública.
Por eso ha cerrado medios, su AN aprueba leyes generadoras de autocensura y el obediente Poder Judicial persigue y sentencia contra los propietarios que se resisten a censurar las noticias a las cuales tienen derecho los ciudadanos. Tan convencido está Chávez de que debe acabar con la libertad de expresión, que recientemente dijo: "Si no fuera por los medios yo tendría el 80% de popularidad".
Con cinismo creciente el Gobierno abrió un expediente contra EN. Todos los organismos oficiales, incluidos los poderes, tienen que hacer su parte, fue la orden. Así el jefe del Cicpc anunció medidas legales contra EN porque la estremecedora gráfica de su primera página con los muertos abandonados como sacos de Pudreval, había sido tomada, según él, en 2006 (la foto es de diciembre de 2009), como si en 2006 Chávez no llevase ya siete años en el poder y como si ahora la crisis de la morgue no fuese aún peor.
Flores Trosel debería avergonzarse de que en el país haya 15 millones de armas ilegales, de que el Gobierno oculte las verdaderas estadísticas sobre criminalidad; de que el Cicpc no cuente con vehículos para llevar los cadáveres a la morgue mientras Chávez ha regalado cientos de ambulancias y camionetas a los policías de Bolivia. Bochorno también por sus acciones nada "científicas" de esta semana: poner a cuatro policías del Cicpc a la puerta de la morgue para impedir el acceso de los periodistas y así dejar desinformado al país. Una vez más el Gobierno demuestra que no le importan los crímenes, sino que los venezolanos se enteren de esas muertes.
Fiscalía, Defensoría, Consejo del Niño, y hasta una entelequia autodenominada "Estudiantes contra la privatización de la UCV", actúan contra EN "por vulnerar el derecho a la integridad moral y psíquica de los niños, niñas y adolescentes, así como a recibir información adecuada a su formación integral". ¿Y qué dicen estos "estudiantes" rojitos de que el 72% de los 5.186 asesinatos cometidos en Venezuela de enero a junio de este año, corresponda a jóvenes entre 15 y 25 años? ¿O de que el 63% de esos crímenes son por armas de fuego y que la cifra de muertes violentas en Venezuela más que quintuplica las bajas de guerras de Irak y Afganistán?
La Fiscalía, ocupada como está en perseguir a la disidencia, ignora la impunidad del 97% de los crímenes cometidos en el país y las terribles cifras de Cecodap sobre las muertes violentas de niños, pero apela farisaicamente a la Lopna para ir contra EN "por infracción a la protección de vida" pues, a su juicio, "con la fotografía se están violentando los derechos colectivos de los niños, niñas y adolescentes". Está claro entonces que, según los fiscales, la violencia (que el Gobierno no combate) no constituye "una infracción a la protección de vida", sino la fotografía de esa violencia.
No dejemos solos a El Nacional ni a Petkoff y su Tal Cual, que denuncian la impunidad de la verdadera violencia. Esas fotos y textos son el grito colectivo frente a la negligencia criminal del Gobierno.
Nuestra defensa será votar masivamente el 26S porque se necesita el 56% de los votos para ganar, en virtud de las triquiñuelas del CNE. Que ni uno solo de quienes defendemos las libertades democráticas y rechazamos el irrespeto oficial a la vida y a la muerte, se quede en su casa el 26S.