El arqueólogo Luis Lumbreras, ex director del Instituto Nacional de Cultura, opinó a la AFP que se trata de un descubrimiento "espectacular, realmente sorprendente".
"Esto va a permitir revisar parte de la historia incaica", dijo explicando que se tenía la idea de que la zona selvática de Espíritu Pampa en Vilcabamba, se consideraba el último refugio de resistencia de los incas ante los españoles.
"Pero esto no es así, pues la zona ya era conocida desde mucho antes por los wari", precisó.
Hizo notar que hasta ahora nadie en Perú había encontrado un vestigio de los wari en la selva, sobre todo un complejo funerario que albergaba la tumba de "un dignatario orlado por una máscara preciosa que se parece un poco a la máscara del tipo de Tutankamon en Egipto".
Lumbreras aseveró que tras este hallazgo no le extrañaría que haya en esa zona amazónica una ciudadela wari "que quizás tendría algo que ver con leyendas y fábulas como la del Paititi".
Paititi, según una antigua leyenda, es una ciudad perdida en alguna parte de la selva, rica en oro, que muchos exploradores españoles buscaron afanosamente sin éxito en las selvas de Perú, Bolivia y Brasil.
El ministro de Cultura, Juan Ossio, dijo que a partir de este hallazgo ahora surgen una serie de interrogantes sobre la expansión de esta civilización y sobre sus relaciones con el imperio incaico.
Resaltó que los incas y los wari "son las dos grandes expresiones de Estado del Perú prehispánico".
Los primeros indicios de este descubrimiento se encontraron en julio pasado, al hallarse vasijas y otros objetos. Tres meses después se hallaron las nueve tumbas, determinándose que correspondían a la cultura wari.