El autor de la investigación, Wajahat Z. Mehal, de la Universidad de Yale, en Connecticut, ha descubierto cómo el paracetamol deteriora el hígado y cómo la aspirina neutraliza sus efectos tóxicos.
Según el trabajo, por un lado, el paracetamol provoca alteraciones en la célula hepática a través de una toxicidad natural de la molécula y, por otro, se produce una mediación de las moléculas del sistema inmunitario que se activan en respuesta al daño celular hepático producido por la toxicidad natural del paracetamol. Como recoge la citada revista, Jacquelyn Maher, de la Universidad de California, San Francisco, ha destacado la importancia de estos datos para entender los mecanismos que son la base de una condición severa clínica.
A la problemática descubierta, se le une el que la inmensa mayoría de fábricas de ingredientes farmacéuticos activos está en China o India "elevando los temores sobre calidad y seguridad", como ha recordado el director de inspecciones de la agencia francesa de fármacos Afssaps, Marc Stoltz, con motivo del reciente cierre de la última fábrica europea de paracetamol.
La fuerte competencia de estos 2 países que fabrican los ingredientes activos un 30% más baratos ha hecho que, desde este mes de enero, con el cierre de la fábrica de Rhodia, a las afueras de París, el único productor occidental que queda sea la empresa Covidien, en Massachussets, USA.
El negocio del paracetamol, que mueve US$800 millones al año, cada vez es más competencia de estos países emergentes, que producen alrededor de 115.000 toneladas anuales; más del 70% de la capacidad mundial.