K a Arslanián: "que investigue rápidamente quien tenga que hacerlo"
Arde la escena nacional, tras el mafioso -confirmaron que no se encontraron vainas en la escena del crimen, es decir, quiénes perpetraron el himicidio sabían muy bien lo que hacían- asesinato de los tres policías que fueron hallados acribillados en el interior de una dependencia del Ministerio de Seguridad bonaerense en La Plata ya generó una conmoción que llegó hasta la Casa Rosada.
El gobernador Felipe Solá canceló todo su agenda para el resto del día.
Néstor Kirchner, preocupado por que el hecho sucede a sólo nueve días de las elecciones nacionales, aprovechó un acto en la Casa de Gobierno para referirse directamente al caso. Dijo que "nada es casual" en tiempos electorales, deslizó posibles vínculos entre los homicidios y los juicios que se llevan adelante por los crímenes de la dictadura y apuntó a la oposición.
Dijo que son hechos "turbios" y "raros" que suelen ocurrir días antes de las elecciones y endilgó la responsabilidad de esos sucesos a "sectores minoritarios" que, lamentó, "no están identificados" por las autoridades nacionales.
"Sería muy raro que pase por casualidad; quiero expresar mi profundo repudio y alerta", y pidió que "investigue rápidamente quien tenga que hacerlo" para esclarecer esos hechos en un mensaje claro a Arslanián.
El Presidente dijo que el asesinato "nos conmociona" y genera en el gobierno "muchísimas incertidumbres".
Kirchner dijo que "estas cosas pasan a pocos días de las elecciones" y consideró que los motivos del asesinato pueden estar relacionados con "un ajuste de cuentas, un accionar mafioso o puede tener que ver con la política que llevamos adelante en materia de derechos humanos".
"Es de un salvajismo absoluto", dijo Kirchner, y pidió que la investigación "avance rápidamente".
El gobernado Felipe Solá aún no habló porque posiblemente estaba esperando la palabra del presidente.
En medio de versiones cruzadas, la cartera que dirige Arslanian está elaborando un comunicado para difundir la versión oficial de lo ocurrido, según dinforma La Nación. No se descarta que en las próximas horas el ministro de Seguridad y el gobernador den además una conferencia de prensa para dar detalles de lo ocurrido.
Hipótesis
Por su parte, el líder del Movimiento Policial Sin Gorra, Miguel Ravizzioni, no descartó que el asesinato que sufrieron los tres guardias de la planta transmisora del Ministerio de Seguridad se trate de un mensaje mafioso para el gobierno y dijo que "el estado provincial abandonó a los policías a su suerte".
El ex comisario no dudó en sostener que las responsabilidades políticas las tienen "el gobernador Solá y su ministro de 'inseguridad’".
Para Ravizzioni, "los policías no saben como defender a los ciudadanos porque siempre son blanco de críticas malintencionadas de parte de sectores políticos".
"No puede ser que asesinen dentro de una dependencia del Ministerio de Seguridad y el sector político que gobierna la provincia no diga nada al respecto" disparó.
Por su parte, el especialista en temas de seguridad, Luis Vicat indicó que esto "tiene connotación pre electoral y además no había nada para robar".
En ese sentido, sostuvo que el hecho es muy grave y que "hay gente que quiere demostrar que hay fuerzas del pasado que siguen vigentes y no debemos caer en esa trampa".
Al ser consultado sobre un posible ajuste de cuentas, o a la intención de perjudicar al ministro Arslanián, Vicat manifestó que "no se si contra él, pero el enfoque debe darse por causas que estaban paradas y se han reactivado y eso debe tener preocupado a personas que han actuado mal y pretenden intimidar",
Relato conmovedor
El padre de Alejandro Batalaro, uno de los tres policías asesinados hoy aseguró que su hijo "estaba contento con su trabajo" y que "tenía ganas de vivir".
"Era un chico que tenía ganas de vivir. Entró a la policía, hizo la escuela en la Vucetich, se recibió y llevaba a la policía en la sangre", dijo Salvador Batalaro, padre del oficial Alejandro Batalaro, de 27 años, uno de los policías asesinados esta mañana.
El hombre dijo que su hijo había egresado de la escuela policial en enero de este año.
"Yo siempre le decía que no se pusiera el uniforme porque me daba miedo, pero él me contestaba: «Papi, yo soy policía y llevo la ropa de policía. Yo entré para ser policía y soy policía", dijo el hombre en una radio porteña.
Según el hombre, su hijo estaba muy contento con su trabajo en la fuerza y se había comprado un auto con sus primeros sueldos como policía.
"Se compró un autito porque tenía un sueldo, vivía feliz. Me decía: «Papi, ahora no te voy a pedir más plata«", explicó el hombre.
Alejandro Batalaro tenía 27 años, era soltero y aún vivía con sus padres. Su padre dijo que "hacía como un mes que estaba como custodio en esa planta de transmisión. Estaba muy bien porque decía que era un lugar tranquilo".