Ángeles Inversores: Los impulsores de los nuevos proyectos
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24) - Actores privilegiados del mercado informal de capitales de riesgo, en general aportan entre 60% y 80% del capital que requiere un negocio para lanzarse "los ángeles inversores son individuos que tienen excedente de recursos para invertir en empresas, pero éstas deben contar con un alto potencial de crecimiento que permita recuperar la inversión en un plazo no mayor a los 3 años", dice Enrique Draier, director ejecutivo del Instituto de Emprendimientos Científicos y Tecnológicos (IECyT). En la primera fase del ciclo de vida de un emprendimiento es donde intervienen tanto la familia como los amigos y, habitualmente, se la conoce como la etapa de las tres efes: friends, family and fools (amigos, familia y tontos). Según Draier, la importancia de los ángeles inversores radica en que quienes tienen la idea, generalmente no tienen garantías ni capital propio y, en ocasiones, ni conocimiento para armar un proyecto, lo que hace casi imposible la obtención de un crédito por los carriles convencionales. Ahí es donde aparecen los ángeles, dispuestos a intervenir en la segunda fase del emprendimiento que corresponde a la elaboración de un prototipo o un estudio de mercado y un plan de inversión. Para eso se necesita, además de dinero, la experiencia profesional que no siempre tiene el emprendedor. "Lo importante en todos los casos es que quienes piensen que tienen una idea puedan orientarse para descubrir si esa idea es buena y si de ahí puede surgir un plan de negocios atractivo para el inversor", dice Juan Carlos Carullo, coordinador del Crearcit, Programa de Capital de Riesgo para Empresas de la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. Según los especialistas, casi todos los AI invierten para conseguir el mayor rendimiento posible: en promedio exige entre 25% y 45% anual, además de un porcentaje del negocio no mayor a 30%. Pero muy pocos lo hacen exclusivamente por ese motivo. Se mueven también por el placer de formar parte del proyecto o para crear beneficios sociales a través del emprendimiento. Incluso el aporte de figuras reconocidas (como Bill Gates, por ejemplo), sirve para que más invesores se interesen en el proyecto y lo financien. "Las ideas no necesariamente tienen que tener una base tecnológica. Hemos tenido casos exitosos que implicaban proyectos agropecuarios y de alimentos", comenta Carullo. En los países y regiones en los que se desarrolla el mercado informal de capital de riesgo, es habitual que se organicen Redes de Angeles Inversores (BAN), que constituyen canales de comunicación entre empresarios e inversores. Sus objetivos son habilitar a los empresarios para presentar sus propuestas a varios inversores en forma simultánea, y proporcionar a los inversores un medio conveniente de identificar y examinar propuestas, reteniendo su anonimato hasta que estén listos para negociar. Las BAN no suelen actuar como consejeros de inversión y no se involucran en la negociación o en la estructuración de las transacciones entre emprendedores e inversores Las BAN operan mediante la publicación de boletines, con la descripción de compañías que buscan capital, que envían a los inversores registrados. Algunas redes sostienen FCR, donde los empresarios realizan presentaciones cortas a inversores potenciales. Un acercamiento ampliamente usado en USA, involucra el uso de una red de computadoras, una idea que se inició a través de Venture Capital Network, fundada en 1984 en la Universidad de New Hampshire, actualmente operada por el MIT y Technology Venture Network. Hay ejemplos exitosos de BAN en USA, Canadá y el RU. El número de AI activos en Europa se estima en 125.000 y el número de AI potenciales en 1.000.000. La capacidad de inversión de los AI se estima en 3.000 millones euros en el Reino Unido, 1.500 millones de euros en los Países Bajos, 300 millones en Finlandia y 20 millones en Irlanda. El volumen de inversión de los AI de Europa, basada en una extrapolación de la población, se estima entre los 10 y 20 billones de euros. Un ejemplo claro de quiénes son iversionistas ángeles se ve a partir de la explosión de los puntocom. Los ejecutivos de Silicon Valley comenzaron a cosechar mayores retornos de sus opciones de acciones y del repunte del sector tecnológico, pero no sólo gastaron su dinero en Ferraris y mansiones en Aspen, Colorado. Algunos poptaron por invertir y siguen contribuyendo a impulsar un renacimiento de los "inversionistas ángeles", quienes ofrecen el primer financiamiento a los fundadores de empresas nuevas. A cambio de una participación en la compañía, normalmente invierten entre US$25.000 y US$100.000 de su propio bolsillo.
