Esa política explica, sin dudas, por qué más de la mitad de los venezolanos (54%) cree que la información suministrada no ha sido completa. El más reciente Monitor País de la encuestadora Hinterlaces reveló que el 41% considera que el presidente Hugo Chávez no ha dicho toda la verdad sobre su estado de salud y 13% manifiesta dudas sobre el asunto.
La encuesta titulada "Venezuela bajo el signo de cáncer" y aplicada en todo el ámbito nacional entre el 7 y el 13 de julio indicó que 41% de los consultados cree que los problemas del país continuarán igual en caso de una eventual ausencia de Chávez; 26% dijo que se agravarían mucho y 30% sostuvo que se agravarían poco o nada.
La encuesta también analizó la percepción sobre el liderazgo dentro del Gobierno y reveló confusión sobre posibles sustitutos de la figura de Hugo Chávez.
Ante la pregunta de si el oficialismo puede continuar el proyecto bolivariano bajo un liderazgo distinto al del Chávez, 52% respondió que sí contra 43% que opinó que no, pero cuando se les preguntó qué dirigente oficialista podría ser candidato a la primera magistratura en lugar del actual mandatario, 63% respondió "ninguno" o "no sé".
Inclusive, 62% manifestó que el oficialismo tiene pocas o ninguna posibilidad de ganar las presidenciales, si Chávez no se postula.
El presidente de la encuestadora, Oscar Schémel, señaló que 51% de los que cree que el proceso puede continuar sin Chávez son mujeres: "Esta creencia es aún mayor entre quienes ganan entre 1 y 2 salarios mínimos", apuntó.
Otro dato interesante se refiere a los puntos de encuentro entre oficialistas y opositores. Aunque la polarización continúa presente 45% cree que el oficialismo podría ganar las presidenciales y 42% dice que el triunfo podría ser para la oposición el rechazo a la violencia política y el deseo de lograr consensos reúne a ambos bloques.
Cuando se les consultó su posición frente al llamado del gobernador de Barinas y hermano del Presidente, Adán Chávez, de estar preparados para defender la revolución por las armas si fuera necesario, 81% dijo estar en desacuerdo, 14% dijo estar de acuerdo y el número de indecisos descendió notablemente hasta 5%.
La aspiración de lograr mejores niveles de convivencia también se hizo notoria en el estudio aplicado por Hinterlaces, pues 90% de los encuestados consideró que ha llegado el momento de que chavistas y opositores trabajen por la unión del país.
La oposición
Los precandidatos a las primarias presidenciales de la oposición, María Corina Machado, Antonio Ledezma y Oswaldo Álvarez Paz, iniciaron ayer lo que será una serie de reuniones en las que trazarán líneas de acción para quien resulte electo el 12 de febrero de 2012 contendor del jefe de Estado, Hugo Chávez.
En el encuentro participaron, además, el dirigente de Voluntad Popular, Leopoldo López, y el exgobernador de Caracas, Asdrúbal Aguiar. Los mandatarios de Miranda y Zulia presentaron excusas por no poder asistir, pero se conoció que se comunicaron telefónicamente con los dirigentes, quienes conversaron en la sede de Alianza Popular (partido de Álvarez Paz) en la urbanización Los Chorros.
“Es una primera reunión para unificar criterios sobre los temas básicos que afectan la vida nacional y trazar líneas de acción y respaldo a quien resulte electo en primarias (...) Somos competidores, pero los problemas del país trascienden el tema electoral”, informó Álvarez Paz, quien fungió como vocero del grupo.
Pese a que la prensa fue convocada, los aspirantes a la silla de Miraflores evitaron retratarse y dar declaraciones en conjunto. Luego el exgobernador zuliano intentó justificar que deseaban darle la menor publicidad posible a la iniciativa.
Se conoció que los precandidatos tocaron además temas como la salud del primer mandatario, la situación de “inconstitucionalidad” planteada por no encargar al vicepresidente Elías Jaua como Presidente encargado; la situación de los presos políticos y del sistema penitenciario.
El vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN), Aristóbulo Istúriz (Psuv), instó a los candidatos opositores a atreverse a incluir en sus promesas electorales el modelo económico capitalista como bandera de gestión para ver si el pueblo “se los compra” y logran derrotar a Chávez.
Sobre el tema carcelario, Álvarez Paz opinó que lo que el gobierno nacional debió hacer fue destituir al ministro de Relaciones Interiores, Tareck El Aissami, por su manejo de la crisis penitenciaria y no aumentar la “burocracia” con la creación de otro despacho.
Negó que en el diálogo se haya tocado el tema de las primarias en sí y un eventual adelanto o postergación del proceso, pero aprovechó la oportunidad para manifestar su posición. “El consenso no puede descartarse para presentar al país lo más pronto posible un rostro y un nombre y ahorrarse esos recursos, porque en eso el gobierno nos lleva ventaja”, expresó.
El trío de aspirantes a la jefatura de Estado y “quienes aún no se han definido”, según Álvarez Paz, también coincidieron en hacer votos para que el partido Un Nuevo Tiempo (UNT) defina cuanto antes su precandidato.
“Esperamos que UNT resuelva su situación y diga si Manuel Rosales viene o si se quedará en el exilio o si lanzan a Pablo Pérez”, instó.
Igualmente, declararon estar alerta ante supuestas intenciones del Consejo Nacional Electoral (CNE) de postergar los comicios presidenciales para dar tiempo a la recuperación total del presidente Chávez.
Las opciones
Ante las dudas que persisten en torno al estado de salud Chávez, los analistas barajan ya diversas posibilidades para la sucesión. Siguiendo una lógica comparativa entre dos países aliados, Cuba y Venezuela, Hugo Chávez podría seguir los pasos de su mentor, Fidel Castro, y designar a su hermano mayor, Adán, como heredero de la presidencia.
El ex presidente cubano, Fidel Castro, sufrió una perforación del intestino en julio de 2006 y, ese mismo año, delegó la dirección del Partido Comunista Cubano a su hermano Raúl. Dos años después, renunciaría también a la presidencia afirmando que: “Traicionaría mi conciencia ocupar una responsabilidad que requiere movilidad y entrega total que no estoy en condiciones físicas de ofrecer. Lo explico sin dramatismo".
Hugo Chávez no se resigna a abandonar el poder pero, en las últimas semanas, Adán Chávez ya había asumido la función de informar sobre la enfermedad de su hermano para lo cual, según la prensa internacional, ha viajado constantemente entre Caracas y La Habana. Romero asegura que tanto Chávez como funcionarios de su partido ya están perfilando la posibilidad de contar con Adán para la sucesión. El mayor de la familia Chávez Frías tiene 58 años y es el actual gobernador de la isla de Barinas, al oeste de Venezuela. Romero asegura que para Chávez su hermano“es la persona que continuaría el proyecto de revolución bolivariana”.
La prensa mundial asegura que,al igual que Raúl, Adán pudiera carecer del carisma de su hermano, pero ha sido siempre leal y una pieza clave en su consolidación en el poder. La doctora en Ciencias Políticas cree que Adán podría tener la capacidad para continuar con el proyecto de la revolución bolivariana, pero duda que pueda llevar a la sociedad venezolana hacia una democracia en la que se respeten las instituciones y la pluralidad.
Además del de Adán, se barajan otros nombres para la sucesión en Venezuela: su canciller, Nicolás Maduro, su ministro de energía, Alí Rodríguez Araque, y algunos oficiales militares activos y retirados. Para la politóloga Romero, entre la rama militarista encabezada por Diosdado Cabello, y la civilista por el vicepresidente Elías Ahua, la primera es la que podría contar con mayor apoyo de la militancia.
Sin embargo, la profesora hace hincapié en que la sucesión se vería entorpecida por el personalismo del régimen: “Este gobierno ha sido muy personalista, absolutamente todo gira al líder, por lo que es muy difícil reemplazarlo”. “La gran mayoría de la población, en torno a un 70% quiere un gobierno y un presidente diferente para el 2012”, sentencia basándose en encuestas actuales.
El debate de la sucesión está generando una lucha de poderes en el seno del partido de Chávez, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Para Romero, asistimos a una lucha bastante cruenta aplacada por las apariciones en las que Chávez asegura que se encuentra bien, “pero la lucha continúa, están dando un compás de espera para ver hasta qué punto es verdad lo que dice el mandatario”.