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Sobre las "instrucciones" de K para evitar la inseguridad
A continuación, la opinión de un usuario sobre las medidas de seguirdad que ordenó el presidente Néstor Kirchner con el fin de evitar un caos en la Legislatura porteña.
23 de julio de 2004 - 05:46
Acá, con respecto a las "instrucciones" del Presidente, reflexiono que si bien él ocupa la mas alta magistratura del país, que yo sepa, no tiene la mas mínima idea de las normas a aplicar en casos semejantes, sobre seguridad.
Advierto, sin embargo que pudiera ser que de sus recuerdos de la juventud "militante", como se llama ahora a los que fueron guerrilleros, recuerde que le enseñaron que: a) en situaciones similares, para entorpecer la actuación de las fuerzas de seguridad. la mujer tenía que salir con su hijo para poder ocultar allí la ametralladora con la que dispararía contra el policía; b) eventualmente podría llevarlo en un carrito, sin importarle si explota alguna bomba contenida en su interior y si su hijo quedó allá o no, ya que mientras tanto huye su pareja terrorista. Posiblemente recordando esta cobarde actitud de sus compañeros, haya meditado y de allí salió la brillante idea de poner a indefensas mujeres al frente, para apaciguar a los vándalos.
La segunda línea sería poner policía varones, desarmados, para que, en el caso de que las mujeres hubieran sido superadas por las fuerzas sediciosas, sedientas de sangre policial, tendrían como "blanco" fácil a estos policía superados por el número de atacantes. Estimo que antes del cordón policial de indefensas mujeres, tendrían que haber puesto a sus hijitos o a policías ancians, retirados por supuesto.Como última fila no deberían haber colocado a las fuerzas policiales con armas de fuego, es verdad, pero esa circunstancia se concreta en países donde su Presidente en forma cobarde no tilda a los integrantes de la fuerza policial como de "gatillo fácil" ya que de esta forma el señor Kirchner está demostrando que nada hizo para que ello no ocurra o tal vez sus apreciaciones distan de la realidad actual y lo traiciona el subconsciente de la época del 70...
En suma, un jefe se juega por los suyos, pero a su vez los obliga a cumplir con la ley sin denostarlos públicamente, salvo que sea un paranoico que ve enemigos en todos lados y ya se trataría de un asunto no político sino médico .
B.