"(...) Los éxitos pasajeros del Plan Austral y de la Convertibilidad fueron fundamentales para las primeras victorias legislativas de Alfonsín y Menem, así como la prolongada recesión de fin de siglo contribuyó al fracaso presidencial de Duhalde y a la derrota legislativa de la Alianza. La vigorosa recuperación posterior se reflejó en las elecciones ganadas por el Frente para la Victoria, y el comienzo de la crisis internacional en su primera derrota. Con pasmosa sinceridad, el senador radical Ernesto Sanz manifestó este año el deseo de que la economía no repuntara hasta el momento de las elecciones. Como explica el mejor racionalizador del kirchnerismo, el sociólogo Artemio López, el descenso del desempleo al 7,2 por ciento, el aumento de jubilaciones y pensiones en un 31,8 por ciento (con 7,3 millones de beneficiarios directos) y del Salario Mínimo, Vital y Móvil en 25,2 por ciento; los incrementos salariales en más de dos mil convenciones colectivas paritarias en un promedio del 24,2 por ciento; la actualización de la Asignación Universal por Hijo del 35,3 por ciento (que impacta sobre 3,6 millones de menores de 18 años residentes en 1,8 millones de hogares donde conviven 7,2 millones de personas en total), dan un marco muy distinto al de 2009. Entonces no existía la AUH, el desempleo era un punto porcentual más alto que ahora y el PIB cayó un 3 por ciento. En el momento de las elecciones de octubre, el crecimiento anualizado rondará el 7 por ciento, condición más afín a la de 2005.