Sus permanentes visitas a las radios en las que hablaba directamente con jubilados no solo se convirtieron en los cimientos para su buena imagen (actualmente es el político con mejor imagen de la Argentina), sino que también sirvieron para mejorar la reputación de la Anses.
Luego volvió a ganar por la creatividad mediática que puso de manifiesto en el organismo previsional durante la crisis de 2002: pese al largo feriado bancario de esos días, pagaba a los jubilados en las calesitas de los barrios, debidamente acompañado por movileros de radio y TV.
Cuando se puso al frente de la municipalidad de Tigre, hace seis años, además de su bien divulgado sistema de seguridad informatizado y con cámaras, arrancó un ambicioso programa de marca país para el municipio bonaerense con el que siguió ganando premios por su comunicación: la Marca Tigre le sirvió al municipio para atraer al turismo y a inversores, pero también alimentó la imagen y el grado de conocimiento de Massa hasta convertirlo en lo que es hoy: un altamente probable candidato presidencial para 2015.
Sergio Massa heredó del ex intendente Ricardo Ubieto, además de un territorio con finanzas ordenadas, un departamento de comunicación con no más de tres profesionales y un perfil mediático bajo. En la actualidad, no menos de diez personas se encargan de la comunicación del municipio de Tigre, a las que se suma el periodista Roberto Romero Coter, director de la Agencia de Turismo Tigre, el cual se hizo famoso como coequiper de Antonio Laje y tiene su propio equipo: la clave de la comunicación de Tigre no solo fue mejorar el vínculo con los tigrenses y trabajar sobre la percepción de los vecinos sobre su gestión, sino que le sirvió para proyectarse.
Massa también creó una estratégica Agencia de Innovación y Tecnología y puso al frente a Lucas Lanza, uno de los máximos expertos de la Argentina en comunicación política 2.0.
Por su parte, Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora y primer candidato a diputado bonaerense por el Frente para la Victoria kirchnerista, también apostó fuerte por la comunicación para proyectarse.
Su estrategia fue contratar a Nueva Comunicación, la consultora de relaciones públicas más grande del mercado argentino, dirigida por César Mansilla.
El director creativo de Nueva Comunicación, Edgardo Maneco Martignoni, le hizo ganar un Eikon con la campaña electoral del año 2011, con la que conquistó la intendencia de Lomas de Zamora con el 66 por ciento de los votos, a pesar de haber estado ausente -en quimioterapia- durante casi toda la contienda.
[ pagebreak ]
Insaurralde y Massa están entre los casos más llamativos, pero lo cierto es que la década del 2000 marcó el arranque definitivo de la comunicación municipal en Argentina.
Doris Capurro, hoy consultora de comunicación kirchnerista y factótum de comunicación de YPF, fue la principal introductora del tema. Hoy quizás ni se quiera acordar que fue ella quien le presentó a Mauricio Macri al ecuatoriano Jaime Durán Barba, que lo ayudó a ganar y retener la ciudad de Buenos Aires.
Venía de la exitosa experiencia de asesorar al alcalde de Guayaquil (Ecuador) Jaime Nebot, que sigue en el cargo con valores de imagen positiva envidiables después de más de una década.
Uno de los manuales de comunicación municipal más consultados lo escribió un concejal y experto en comunicación municipal y digital: Daniel Ivoskus. Hijo del ex intendente de San Martín, Ricardo Ivoskus, y que en estos días busca renovar su banca de concejal en la lista de la ex radical Margarita Stolbizer.
El sólo título del libro es casi un axioma de los comunicadores municipales, cada vez más profesionalizados y que invierten cada vez mayores presupuestos para comunicar: "Lo que no se dice no es".