
por RAÚL ACOSTA
ROSARIO (La Vereda de Enfrente). Extraña, y no casualmente, de un modo parsimonioso, explicativo -me cargaba Orselli- y sobre el cierre de la nota, Agustin Rossi decía un par de cosas. Una de ellas, “las listas serán como quiera la Presidente”. Pocas horas después se dio a conocer algo que estaba resolviéndose antes del 25 de mayo. Hay datos concretos que esto estaba resolviéndose el 25 de mayo. No es una casualidad.
El territorio es otra cosa. En el territorio, si no toca timbre con Agustín Rossi o Luis Rubeo, no lo tiene Cristina, no lo tiene nada la señora Bielsa, tiene muy poquito en la ciudad de Santa Fe Obeid, y tiene mucho menos que poquito cualquier pibe de La Cámpora.
¿Qué va a pasar?
En el armado político de la provincia, lo que va a pasar, es que las adjetivaciones y denuncias van a ser de otro carácter. Le diría que más alto en el volumen, y no sé si más alto en la violencia. Lo que sí sé es que va a ser distinto el adjetivo con que uno enfrente al otro y las operaciones políticas con las que uno trate de ensuciar al otro.
¿Quién es el uno y el otro?
Binner y quien nombren de candidato Nº1 del Frente para la Victoria.
¿Quién queda en mitad de este torpedeo?
El Midachi. El Midachi queda en la mitad de este torpedeo con la esperanza de juntar algunos votos perucas más algunos votos absolutamente PRO. Ahí va.
¿A quién hay que esperar que ataquen?
Hay que esperar que ataquen, de modo distinto, a Bonfatti y a Binner. Pero el ataque con adjetivaciones, que va a ser de los candidatos políticos -y seguro que va a ser porque es parte del juego y a nadie puede asustar, eso es así-, el ataque político va a ir por un lado, pero el enfoque para la provincia va a ir por el otro. Pero también qué indica esto, indica que la provincia de Santa Fe es importante y no la abandonó el kirchnerismo a la buena de Dios; del mismo modo que, entiendo yo, no abandonó Córdoba. Y algo harán porque en esos territorios las mediciones no le daban bien.
Bah, no le daban bien... Hay cifras que puestas sobre la mesa asustan.
Cuando la señora Cristina sacó el 54% de los votos en general, acá sacó el 40%; no sacó poquitos, y toda una pampa profunda, con los agricultores, productores agrarios, incluidos la votó. Es más, ese 40 le sirvió para superar al Frente Progresista Cívico Social. El Frente Progresista Cívico y Social sacó menos votos que Cristina. ¿Qué es lo que pasa? Estaba Alfonsín coqueteando afuera por su lado, estaba Pino coqueteando por su lado, estaba la Carrió coqueteando. ¿Ahora qué pasa? Están todos juntos, no es lo mismo. Y no es Cristina, y no es aquel territorio, y no es el 54. Bueno, no lo sé.
Hay un sitio distinto. Ese sitio distinto no sí donde va a ir a parar. Tampoco puedo explicar cómo va a terminar el kirchnerismo. Porque acá la otra cosa que hay que entender es que hay 600 mil votos del Frente Progresista Cívico y Social y 600 mil votos del Frente para la Victoria. Después, el más o el menos, pasa como con Del Sel, es tres puntos el más o el menos. Acá no tiene comprada la provincia el social radicalismo, no tiene perdida la provincia el peronismo. Todo dependerá de candidatos y de circunstancias. Las circunstancias y los candidatos han favorecido notablemente al Frente Progresista Cívico y Social en las últimas elecciones. Y el disfavor de la población viene, entre otras cosas, por una división: cuando en un interna, Bielsa-Rossi, el peronismo sacó 650 mil sumando los dos; cuando después fue Rossi quedó en 200.000 y 450.000 se dispersaron. ¿Cómo van a aparecer esos votos? No lo sé.
Lo que sí sé, a través de lo que ha sucedido, es que han decidido desde el gobierno central es “vamos a darle pelota a Santa Fe para ver qué pasa”. Porque, entre otras cosas, con el raje de Rossi de la Cámara, la más importante espada que tuvo el kirchnerismo se fue. La Cámara de Diputados, más allá que resuelve sólo lo que manda el Ejecutivo, un par de reuniones más va a tener que hacer, donde estará esta señora que reemplaza a Agustín. No va a ser fácil reemplazarlo a Agustín.
Y desde ya les digo, la suma de los votos que Agustín bordaba y juntaba hasta pasar el quórum y la mitad más uno, no le digo holgadamente, pero con la tranquilidad de que llegaban, ahora con esta chica, no sé. Por lo tanto me atrevo a asegurar que el trabajo legislativo desde el 22 de junio en adelante va a ser poco menos de cero hasta diciembre.
Eso es lo que digo. Eso es lo que pienso.