La nota denuncia que "Cristina Kirchner , como ya hacía su marido Néstor, engaña desde hace años sobre la inflación". Y recuerda que desde hace tiempo se niega a publicar los datos oficiales argentinos, "caso inédito en una democracia".
Acto seguido, destaca la pelea con el FMI, que amenaza por primera vez a un país miembro, la Argentina, con la expulsión, algo de todos modos improbable. "Probablemente nada pasará ¿pero cuánto tiempo más la Argentina podrá seguir adelante?", se pregunta el artículo, que trae a colación a Jorge Luis Borges cuando "criticaba a los peronistas de su época, maestros espirituales de Cristina", con la famosa frase "No son ni buenos, ni malos, sino simplemente incorregibles".
La nota subraya el revisionismo histórico actual, realizado sobre Evita Perón, "mito máximo de Cristina", lleno de mentirillas, a partir de su edad. "Ni había nacido en 1922, como decía, sino en 1919. El musical de Broadway exageró su origen miserable (en realidad provenía de una sólida familia de clase media) y la propaganda oficial englobó la ficción, hasta nuestros días".
El artículo sigue con el capítulo de la dictadura militar. "Mintieron por mucho tiempo al país y al mundo los generales asesinos de la dictadura, así como anunciaron su victoria sobre Gran Bretaña en la guerra de las Falklands". (...) "No perdió el vicio Carlos Menem (...), que logró hacerle creer a los argentinos por diez años que un peso valía lo mismo que un dólar, hasta el trágico final", continúa, recordando la tragedia de los "tango bonds", los bonos argentinos que se conviertieron en papel sin ningún valor para 300.000 italianos.
La nota sigue con la famosa mano de Dios de Maradona en el partido contra Inglaterra del munidal de 1986, cuando el futbolista no dijo que no era cierto que había metido el gol con el puño, sino que aseguró que había sido "la mano de Dios".
Hacia el final el autor admite que, en todo esto de las mentiras, los italianos tienen cierta responsabilidad. "Más del 50 por ciento de la sangre que circula en torno al Río de la Plata proviene de nuestros lares", subraya.
Y concluye recordando cuando Cristina le dijo a un estudiante de Harvard : "Hablo siempre con los periodistas", aunque, en verdad, "en siete años de gobierno la Presidenta nunca brindó una conferencia de prensa".