Entonces sus palabras lastiman, duelen y ofenden. Y ya que de palabras suyas hablamos, le pido que comprenda que yo también tengo las mías. Una de ellas alude a su trabajo temporario como mandataria, es el régimen que nos gobierna, o mejor dicho nos manda, y según el Diccionario de la Real Academia y los textos de teoría política lo definen, y no contiene ningún tono peyorativo. Así ocurre también cuando veo a su desempeño como calificable de totalitario (“…concentra la totalidad de los poderes estatales en manos de un grupo o partido...”) O más aún, como una dictadura (“…gobierno que en un país impone su autoridad violando la legislación anteriormente vigente”). Y usted sabe que es así.
En fin, señora, quería hacerle llegar esas correcciones que no tienen nada de impertinentes, porque después de todo el boato y el triunfalismo con el que se rodea, usted y yo sabemos que su trabajo temporario es nada menos que el de Mandataria, y uno es mandante aún cuando a pesar de la edad que me eximiría de hacerlo, voté. Y Voté no como habitante obligado si no como nada menos que Ciudadano. Y por eso le escribo lo que pienso, sin pensar en faltar el respeto ni a su investidura ni a la mía, que como ya dije y ahora repito, es la de Ciudadano.”
CARLOS LEFEVRE
DNI 5.166.449