La meseta en cuestión es de suma importancia ya que no solo tiene un significado histórico para los pueblos que se la disputan, sino que también es una fuente clave de recursos naturales. En primer lugar, en la región se encuentra la Cuenca del Golán, que desemboca en el Río Jordán y abastece aproximadamente a un tercio de la población israelí.
Además, es un punto clave para el control del territorio, tanto por la altura de sus tierras como por su ubicación que permite observar muy claramente Damasco (ciudad capital de Siria).
Por otro lado, es una zona rica en petróleo, lo que explica de alguna manera el interés del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Aunque cuando el mandatario reconoció oficialmente el territorio como israelí, explicó que lo hacía en protección del pueblo israelí simplemente porque: “Hoy acciones agresivas por parte de Irán y grupos extremistas sirios como el Hezbollah hacen de los Altos del Golán una base potencial de lanzamiento contra Israel”.
El 25/03, el primer mandatario estadounidense fue el primero de la comunidad internacional en expresar su apoyo a Israel en cuanto a la soberanía del territorio, rompiendo así la tradición de otros presidentes norteamericanos en cuanto a su postura en los Altos del Golán. Sin embargo, según analistas esto no fue sorpresivo ya que no es la primera vez que Trump toma decisiones a favor de Israel. Como ya hizo a mediados de 2018 cuando trasladó la embajada estadounidense a Jerusalén o la salida del acuerdo nuclear con Irán.
En consecuencia, un aliado más en Medio Oriente y el rechazo hacia las comunidades árabes, ideología que sus votantes apoyan, para las elecciones en 2020.
Según algunos especialistas en el tema, la verdadera razón del presidente Trump en la región no es la simple protección de la población israelí, sino que tiene que ver con la campaña electoral del Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, de cara a las elecciones el próximo 9 de abril. El jefe del gobierno de Israel, al parecer no tiene el camino fácil en consecuencia de acusaciones de corrupción y de la aparición de su contrincante electoral, la figura del Ejército, Benny Grantz.
Actualmente en el territorio en disputa viven aproximadamente 40.000 personas de las cuales la mitad son judíos y la otra mitad árabes drusos (una minoría religiosa) y está dividido en tres partes: una controlada por Israel, otra por Siria y, hace 45 años, un terreno desmilitarizado controlado por los cascos azules de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con el fin de vigilar el “alto el fuego” que se firmó en 1974.
En tanto, Estados Unidos no fue el único en pronunciarse en cuanto a los Altos del Golán porque, en respuesta a los dichos de Trump, el rey de Arabia Saudita, Salmán bin Abdulaziz, dijo el domingo 31/03, durante la reunión de la Liga Árabe en Túnez, que su país "rechaza absolutamente" todas las medidas impuestas por la Casa Blanca, para después agregar que la situación palestina siempre es tema en su agenda política.