Elefantes, cortinas de humo y el aviso de Perón a Milei
Milei y una movida para preservar a Kueider. Maniobras distractivas tras otro recorte a los jubilados.
La detención del senador peronista Edgardo Kueider cuando intentaba ingresar a Paraguay con más de US$200 mil dólares sin justificar se convirtió en un tema complejo para Javier Milei, aunque haya sentenciado que es “un problema del kirchnerismo”. Kueider ingresó al Senado en la lista del Frente de Todos en 2019, pero hacia el colapso final del peronismo unido en 2023 se bajó del barco y creó un bloque con otros desencantados del entonces oficialismo. Pero con Milei en la Casa Rosada, Kueider resultó un aliado para la aprobación de la ‘Ley Ómnibus’. Al senador entrerriano se le retribuyó el servicio con una butaca en el directorio de la represa Salto Grande, que tiene una margen en su provincia y otra en Uruguay. Aunque, la relación entre Kueider y las ‘fuerzas del cielo’ no quedó sólo ahí. Santiago Caputo, hombre fundamental del gobierno libertario, lo había escogido para liderar la comisión bicameral que controla los organismos de Inteligencia, un área sensible que también quedó bajo la regencia informal del super asesor presidencial. Pero los votos no alcanzaron y esa comisión quedó en manos de una suerte de UTE entre el kirchnerismo y Martín Lousteau.
