"¿Por qué no voy a ser candidato?", dijo Lavagna también, disipando toda duda posible. "Queremos escaparle al pasado y al presente. Me preocupa mucho que tengamos que elegir entre lo peor y lo malo. Hoy la sociedad demanda otra oferta electoral", agregó, "por eso estamos armando un Frente con el socialismo, con el GEN, con Asociaciones Civiles, con una parte de la UCR y ahora con el peronismo. Los tiempos no sobran pero el camino que estamos siguiendo es el correcto".
El ex ministro de Economía aseguró que "la situación de Argentina es mucho más grave que lo que se está diciendo". "Hay 8 años de estancamiento absoluto, cuatro años del gobierno anterior y cuatro con lo que va de este gobierno; hay disminución del empleo en blanco y en negro y ha caído la calidad del empleo", indicó.
Según algunos medios, el legislador puso a Lavagna al tanto de lo sucedido en su último viaje a Estados Unidos, donde conversó con bancos y fondos de inversión de Wall Street. Además, uno de los principales ejes de las conversaciones entre los dos peronistas habría sido la organización de una visita al yacimiento petrólifero de Vaca Muerta, en la provincia de Neuquén, que podría concretarse durante la primera semana de mayo.
Roberto Lavagna y Miguel Ángel Pichetto coinciden en una cosa: Ambos quieren dejar afuera de Cristina Kirchner, el primero porque no quiere acercarse a ninguno de los extremos y el segundo ha confrontado con ella varias veces. Esta fue la segunda vez que ambos se encuentran en dos semanas ya que, días atrás, Lavagna visitó al Interbloque Federal de senadores nacionales, que conduce Pichetto, en la Cámara alta.
El peronismo aún no logra definirse en los meses preelectorales. Lavagna parece tener un mejor desempeño en las encuestas, pero no está dispuesto a competir en primarias, mientras que dirigentes como Sergio Massa y Juan Manuel Urtubey parecen no querer dejar atrás el sueño presidencial.
Por este motivo, algunos radicales insatisfechos con la gestión Pro coquetearon con la idea de alinearse con Roberto Lavagna. Sin embargo, las reuniones y fotografías con Pichetto parecen ser una señal de acercamiento del exministro al peronismo.