De allí que la diputada nacional apuntara sus cañones contra Madjalani. En 2017 pidió que la destiruyeran. "No puedo creer que el Presidente la sigue sosteniendo...No sé qué voy a hacer si la sigue sosteniendo", lanzó la legisladora denunció ser "objeto de espionaje permanente" y víctima de una "persecución sistemática terrible" que incluye "escuchas telefónicas".
Apenas trascendieron las identidades de los ex policías, en el Congreso los diputados nacionales kirchneristas Leopoldo Moreau y Rodolfo Tailhade y el senador Marcelo Fuentes le pidieron al titular de la Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia, el radical Juan Carlos Marino, que cite a Ramos Padilla para que explique el “entramado de inteligencia ilegal”.
El juez de Dolores acusa a los excomisarios de “haber tomado parte de una estructura delictiva dedicada a la realización de operaciones de inteligencia e investigación a fines de coacción, intimidación y extorsión”. Por ejemplo: las concretadas sobre el empresario Pedro Etchebest y el ex empleado de Pdvsa Gonzalo Brusa Dovat.
El magistrado agrega que "se ha hallado material fílmico y fotográfico de las operaciones que habría realizado (D'Alessio), así como documentación con datos sensibles y de la intimidad de las personas investigadas, tales como listados de llamadas entrantes y salientes, informes migratorios, domicilios, historial laboral y financiero y recolección de datos personales diversos", y agrega que el falso abogado tenía informes con membretes de la AFI, de la Embajada de EEUU y del Ministerio de Defensa de Israel.
Apenas se conocieron las detenciones, desde la AFI denunciaron penalmente a D’Alessio por “ejercer funciones públicas sin título”. Pero no hubo mención sobre Degastaldi y Bogoliuk.