Ante las personas que se reunieron en las puertas del edificio donde transcurrió el encuentro, con gran presencia de la agrupación Tupac Amarú, Víctor Hugo dijo tener "un profundo desencanto; quería tenerlo cara a cara y me da pena no haberle podido decirle el daño que le ha hecho a la sociedad".
"Espero ahora que la Corte no juegue al distraído y haga lo que tenga que hacer con la ley de medios", añadió.
Además, Morales señaló que "mientras Magnetto tenga algo para defender de sus incontables intereses, prefiere que el país se incendie antes que ceder uno de sus bienes".
"Le pido a la Corte que reduzca el megáfono de este hombre", resumió Víctor Hugo Morales.
Más temprano, Víctor Hugo había dicho que "cualquiera sea el motivo de la denuncia de Magnetto, me dará el más grande placer de mi vida poder pronunciar porque entiendo que es una oportunidad única que se le presenta a una persona de hablarle a otra de tanto poder frente a la cual jamás estaría de no mediar esta convocatoria que él mismo me hace por una denuncia. Tengo una gran curiosidad y un sincero entusiasmo".
"Para mí es un regalo del cielo aunque sea perturbador. El personaje en cuestión ciertamente mete miedo. Es muy abrumador. Es una lucha larga que me excede. (...). Esta tarde voy a estar sobrellevando algo que pese que es a favor, pese a que me da mucha fuerza moral".
"Esta oportunidad que me da Magnetto cara a cara para decirle unas cuantas cosas es haber perdido los límites porque es darle una oportunidad maravillosa a mi vida. Yo estoy jugado, soy el tipo que en el casino tira todas las fichas porque ya no tiene nada para perder. Lo que pierda, ya me da gusto perderlo porque es una metáfora excepcional de la vida. A mí me gustaría que hubiese cárcel en estos casos y que después del encuentro con Magnetto me llevase preso. Me sentiría el hombre más libre del mundo siendo llevado preso por una persona como lo que es Magnetto", concluyó.