Las presuntas desaveniencias entre las partes le dieron nuevo impulso a las versiones de renuncia de Galuccio, cuyo 1er capítulo se dio a no mucho de que el ingeniero entrerriano tomara las riendas de las compañía expropiada a la española Repsol.
Los últimos trascendidos apuntan a cierta sintonía que habría en la línea política, algo que hasta ahora había resultado inédito, en contra del CEO y presidente de la petrolera.
La versión sostiene que Galuccio está esperando los resultados de las próximas elecciones primarias para pegar el portazo.
En las últimas horas trascendieron nuevas reuniones que el CEO de YPF habría mantenido con exsecretario de Energía a los que el Gobierno calificó reiteradamente como "agoreros" por sus pronósticos o "fracasados" por sus gestiones.
Urgente24 ya había confirmado en junio la existencia de esas reuniones. En aquellos días, testigos de los encuentros confiaron a este medio que los mismos se trataron de consultas sobre el rumbo energético del país (ver "Galuccio abrió el juego...).
Los exsecretario suelen ser duros críticos de la gestión kirchner-cristinista en materia energética, lo que exacerba los nervios, principalmente, del ministro De Vido, autor material de la crisis del sector.
En tanto, el acuerdo con Chevron expuso las diferencias entre Galuccio y Kicillof, alma matter de laexpropiación de YPF que además conserva la titularidad de las acciones del Estado en la empresa.
La disponibilidad del petróleo, aunque mínima, la posibilidad de girar dividendos al exterior y las 0 retenciones a lo que exporte la estadounidense va en contra del espíritu de la hiperregulación que impulsa el economista favorito de La Cámpora. Incluso los especialistas celebraron que haya primado la "visión Galuccio" del negocio a la hora de negociar el acuerdo.
Por su parte, las diferencias con Moreno podrían estar vinculadas a la política de precios de YPF, que no hace otra cosa que subir los valores en los surtidores. En abril Moreno estableció precios máximos para las naftas, una suerte de congelamiento. Inmediatamente, YPF salió al cruce advirtiendo que su política de precios no iba a ser entorpecida por la entonces nueva medida oficial.