De acuerdo a fragmentos del libro,
que reproduce el sitio LosAndes.com.ar, según Quiroga, ese bolso le fue regalado a Kirchner por
Lilian Rico, viuda de un coronel del Ejército asesinado en los '70 por la Triple A, en agradecimiento porque su hijo, Martín, había conseguido trabajo en la Secretaría de Derechos Humanos, por entonces a cargo del fallecido Eduardo Luis Duhalde.
"Martín Rico (h) sigue trabajando en la Secretaría de Derechos Humanos. Pero la historia no concluye ahí. Lilian, en agradecimiento, le regaló un bolso a Néstor... Era un bolso marrón, de cuero grueso, con manijas de un marrón más oscuro", recordó Quiroga, al aludir que ese mismo objeto fue el que le entregó Muñoz explicándole que estaba lleno de dinero.
Sobre la relación de Kirchner con el empresario
Lázaro Báez, Quiroga señaló:
"Cuando Lanata me preguntó si eran socios afirmé que sí, aunque dese luego no puedo mostrar papeles. Pero es mi convicción. Claro que esta convicción es posterior a mi salida de Casa de Gobierno".El libro alude también a supuestas actividades de
Armando "Bombón" Mercado, el ex esposo de
Alicia Kirchner, vinculado con la explotación minera en el noroeste argentino y a quien atribuye el envío de lingotes de oro a El Calafate.
[ pagebreak ]"La versión es que 'Bombón' se encargaría dulcemente de enviar el material dorado en forma de lingotes a El Calafate, en un recorrido que durante mucho tiempo se habría hecho vía marítima, por el Pacífico", indicó. "
Pero cuentan que el barco que se empleaba para tal fin terminó hundiéndose en esas aguas. No sé en qué circunstancia, ni qué barco era, ni en qué latitud y longitud cayó a pique. Tampoco sé si su precioso contenido fue rescatado o sigue brillando en el fondo del océano, sumándose como un mojón más a la serie de tesoros hundidos", acotó.
Además, señaló que
"a partir de entonces, la operatoria cambió y los lingotes continuaron su recorrido por aire. Precisamente, en el Tango 01".Quiroga aclaró que no era secretaria privada de Néstor Kirchner aunque sí una colaboradora muy cercana:
"Yo no fui su secretaria privada, aunque siempre me conocieron así y, en el fondo, cumpliera esa función. A tal punto que, finalmente, era quien más mensajes recibía y más veces le alcanzaba el teléfono".Sin embargo, aseguró que nunca se benefició por esa relación, a punto tal que Daniel Muñoz solía reprocharle:
"Sos una boluda negra, ¿cómo vas a estar alquilando? Vos tenés que tener una casa. Vos tenés que pedir. Pedile a él: vos tenés que ser senadora. El no va a estar para siempre. Pensá en tu jubilación, por Santa Cruz, por Buenos Aires". Según Quiroga, el ex secretario de Kirchner le inquiría:
"¿No te cansás de escucharlo? Siempre dice lo mismo! Boluda, vos creés demasiado en él, y te jugás demasiado por él. Yo en cambio estoy pensando en mí y en hacer la mía. En cualquier momento me voy. Ya estoy cansado. Son muchos años... Me los tengo que bancar a todos".