Hombre prolífico, se casó 3 veces, y es padre de 11 hijos (9 uruguayos, 2 argentinos), pero siempre logró una exposición mediática discreta. Hasta este presente tan convulsionado que vive en Uruguay.
Todo comenzó con el cierre de la aerolínea Pluna, que López Mena quería quedársela o, de lo contrario, algunas de sus rutas. Luego apareció una empresa española Cosmo que se iba a quedar con los aviones de Pluna. ¿Qué relación había entre López Mena y Cosmos?
El acuerdo entre el gobierno de José Mujica y López Mena para que éste se hiciera cargo del pago del aval levantó sospechas tanto en la Justicia como en la oposición, que insisten en saber si el propietario de Buquebus estuvo atrás del negocio desde el principio y su intención era quedarse con los aviones que aparentemente adquiriera su empleado Hernán Antonio Clavo Sánchez en la subasta.
El presidente del estatal Banco República (Brou), Fernando Calloia, señaló a Radio Sarandí, de Montevideo, que el motivo por el cual López Mena pagó al banco los US$ 13,6 millones correspondiente a la garantía del aval por el cual Cosmo pudo presentarse a la subasta de los aviones de Pluna es “razonablemente fácil darse cuenta”.
Para ello afirmó hay que “revisar todos los artículos de prensa que se publicaron desde el 1º de octubre hasta hoy en todos los aspectos”.
No obstante, negó estar al tanto de cualquier tipo de negociación. “No sé por qué López Mena puso la plata. ¿Por qué lo tengo que saber yo?”, manifestó el funcionario.
El ministro de Economía, Fernando Lorenzo, negó estar al tanto de ello. Pero el hecho de que López Mena haya acordado con el gobierno pagar la garantía del aval de US$ 13,6 millones que el Banco República (BROU) le cedió a Cosmo para presentarse a la subasta de los siete aviones de la exPluna fortalece la tesis de que el empresario estuvo, desde antes del remate, detrás del negocio,.
[ pagebreak ]
El Partido Nacional sostiene que la subasta fue un simulacro montado por integrantes del gobierno de José Mujica, López Mena y el representante de Cosmo, quien ofertó oficialmente por los aviones.
El propietario de Buquebus no tenía la obligación judicial de hacerse cargo de la garantía, según las fuentes consultadas. Tampoco por hacerlo recibe ningún beneficio aparente.
Calloia desmintió las versiones de prensa que apuntan que en la reunión que el 31/10/2012 ocurrió en Buquebus entre López Mena y el secretario de la Presidencia, Homero Guerrero, éste haya ejercido algún tipo de presión sobre el empresario para que se hiciera cargo del pago de los aviones, que haya derivado en este acuerdo.
Ese día vencían los 30 días del remate y Cosmo debía pagar por los siete aviones Bombardier adquiridos en la subasta. Como finalmente no lo hizo, el gobierno ejecutó la garantía de US$ 13,6 millones.
“Esa conversación fue en tonos más que amistosos. (…) Se estaban buscando alternativas para que el remate no se frustrara. Se fue a buscar alternativas para una solución para los aviones de Pluna. Ahí todavía no había caído el aval. En ese momento no se discutía ese tema”, manifestó Calloia, que al igual que un abogado del empresario argentino participó de la reunión.
No obstante, días después de esa reunión fuentes allegadas a López Mena señalaron que el gobierno había amenazado al empresario con represalias contra sus emprendimientos si no se hacía cargo del pago de los aviones.
Calloia también negó que el día del remate cuando lo llamó el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, lo haya presionado. Según Calloia al diario El Observador, Lorenzo le pidió que “hiciera todo lo posible” para que la empresa que se presentara en el banco (Cosmo) pudiera obtener la garantía para participar de la subasta. (?)
En 2003 en pleno gobierno de Jorge Batlle, el entonces senador del Movimiento de Participación Popular (MPP) ahora del CAP – L, Eleuterio Fernández Huidobro acusó al empresario argentino Juan Carlos López Mena de evasor fiscal.
Por aquel entonces el Frente Amplio consideraba al empresario un enemigo, amigo de la derecha. En estos días el mismo gobierno se encuentra sumido en un escándalo por el caso Pluna donde buscó que López Mena fuera su socio para sacarle las castañas del fuego.
En el programa Hoy por hoy de Sonia Breccia, Fernández Huidobró mostró un expediente con una “parte de la contabilidad en negro de la empresa Buquebus” y aseguró que demandaría al entonces ministro de Transporte, Lucio Cáceres, informó en aquel momento el diario La República.
Entre los documentos el ahora ministro de Defensa mostró también una “colaboración con Jorge Batlle, autorizada por el señor Juan Carlos López Mena, en dos mil dólares antes del plebiscito del año 1992” y otro aporte de la empresa por “unos 15 millones de pesos para la campaña electoral de 1989” del entonces presidente.
[ pagebreak ]
A su vez, Fernández Huidobro expresó que la contabilidad de Buquebus “era llevada en papeles de cuaderno y fue escondida para que no la viera ni la DGI, ni el BPS, ni ningún otro organismo de contralor” con el objetivo de “defraudar en muchas centenas de miles de dólares al Estado”.
El entonces legislador catalogó a Cáceres de “escudero de Batlle” y aseguró tener pruebas de presuntas irregularidades a su cargo. Insistió también en que la subasta del Aeropuerto Internacional de Carrasco, que se había realizado ese año, había estado rodeada de “muchas cosas turbias” y que la terminal aérea había sido vendida a unos “amigos” del presidente “de desastrosa gestión en Argentina”. Hablaba del grupo liderado por el empresario Eduardo Eurnekian.
El presidente del BROU, Fernando Calloia, habló ayer El Espectador sobre las deudas de Juan Carlos López Mena, propietario de la naviera Buquebus. “Los Cipreses (razón social de Buquebus) es un cliente del Banco con un importante endeudamiento. A mediados de 2012 para construir un barco que se está haciendo en el exterior el Banco comenzó a financiar los motores, motores con un costo de 20 millones de dólares y estamos en el proceso de financiamiento para la importación del barco pero no hay una operación concedida”, dijo Calloia.
Los Cipreses debe al BROU US$ 14.294.483, según información del Banco Central a la que accedió El Observador.
En total, las deudas de la la empresa de López Mena con el sistema financiero ascienden a US$ 42.117.273.
Al banco Santander le debe US$ 21.982.636, por un crédito cedido para la compra de dos aviones para la empresa aérea BQB.
La deuda con HSBC Bank es de US$ 3.007.250 y la que contrajo con el Nuevo Banco Comercial es de US$ 2.823.511. En el BROU, por ejemplo, Los Cipreses es considerado un deudor 2B, esto es, “con capacidad de pago con problemas potenciales”.