Giacobbe profundizó su análisis: "El kirchnerismo está convencido que está en condiciones de imponer un candidato y ganar la elección, si consigue voltear a Daniel Scioli. Sin Scioli, ellos se sienten más seguros, e intentan convencer a Cristina Fernández de Kirchner acerca de la necesidad de destruir a Scioli y no de disciplinarlo. Porque esas son las 2 teorías: o disciplinarlo o destruirlo. A su vez, Scioli intenta sobrellevar el chubasco como puede, confiando en que podrá volver a conseguir la solidaridad popular que le permita frenar ambas acciones que conviven en el Frente para la Victoria".
Más adelante en la conversación, García introdujo el nombre del alcalde de Tigre, Sergio Massa. Lo hizo justo en una jornada en la que mucho había circulado el rumor de que Massa habría decidido no participar de la contienda interna electoral del Partido Justicialista/Frente para la Victoria. "Massa se bajó", fue la versión que, sin embargo, Urgente24 puede desmentirla, a causa de haber consultado a quien conoce qué está sucediendo realmente. En todo caso, Alicia Kirchner y sus colaboradores, desde Unidos y Organizados, lanzaron esa versión, que a Massa -decidido a pasar desapercibido durante algunas semanas- le conviene ("Se ha vuelto más discreto en su comunicación pública", dijo acertadamente Giacobbe).
Pero no es cierto que, al menos a la fecha, él haya decidido abrirse del proceso electoral. En todo caso, continúa intentando abrochar solidaridades y la decisión la comunicará en junio, cuando deben cerrar las listas que participarán de las PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias). "Hay que sufrir de eyaculación precoz para decidir en marzo lo que debe definirse en junio", fue el comentario de allegado a Massa, quien aclaró que no tiene nada contra los eyaculadores precoces...
Giacobbe dijo: "El problema que tiene Massa consiste en el 'sindrome Reutemann'. La sociedad en forma abrumadoramente mayoritaria apoyaba a Carlos Alberto Reutemann como una opción de cambio, en su momento. Pero Reutemann finalmente decidió no asumir ese liderazgo que había depositado en él la sociedad, y no tiene sentido evaluar si era justa o no la expectativa social. Cuando Reutemann rechazó convertirse en el líder de esa gente, recuerdo que en la encuesta siguiente de opinión pública que se hizo, había descendido a 3 puntos porcentuales. La gente le había dado la espalda. Massa corre un peligro similar: hoy día representa una opción de cambio para una cantidad muy importante, diría que mayoritaria de electores, y lo que me pregunto es qué ocurriría con él si tomara la decisión de darle la espalda a esos ciudadanos".