En 2007 el Banco Central de Venezuela y el Poder Ejecutivo de la República aprobaron una reconversión monetaria que entró en vigencia el 1 de enero de 2008 con la publicación en la gaceta oficial N° 38.638 por iniciativa del presidente Chávez tras alcanzar altos niveles de devaluación que marcó el tipo de cambio hasta Bs. 2.150,00 por dólar estadounidense.
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La iniciativa bolivariana se realizó paulatinamente y terminó de concretarse en busca de contener una inflación galopante en Venezuela.
Quien ventiló la versión de la nueva moneda argentina fue el ex vice-presidente, Julio Cobos, durante un reportaje radial.
Esa versión nunca fue desmentida por ningún miembro del Gobierno nacional, tan ávido de cruzar siempre a Cobos por sus declaraciones.
Cobos precisó: "Es una de las tantas salidas a la inflación que le han acercado al Gobierno para terminar con este espiral inflacionario" y agregó: "es una versión más, no le di tanta importancia; pero creo que ya esta situación de alza inflacionaria no da para más y entonces el Gobierno debe tomar alguna medida. Sería algo parecido a lo que ocurrió con el Austral. La salida es para establecer una moneda que no se desprecie, una moneda fuerte".
Días después, en otra entrevista con La Voz del Interior dijo: "Lo que me llegó de fuentes relativamente confiables es que estaría entre las medidas para salir del atraso y el cepo cambiario. Estaban pensando en una reforma de la moneda, del peso. Hasta con nombre, me decían: el 'Peso Federal'".
Según Humberto Bonanata, en un artículo publicado en Notiar, el medio que dirige, con la “canasta básica de alimentos” congelada por dos meses, el camino hacia el shock monetario se aligera hacia una mala copia del “Plan Austral”.
“La dolarización de la nueva moneda “peso federal” o simplemente “federal” hacia una conversión de 10 a 1 con la reserva de valor del dólar, el posible “desagio” de los créditos personales, hipotecarios y prendarios; el aumento semestral a los jubilados y pensionados ya consumado del 15% y el cierre de paritarias, creen desde el gobierno poder producir un “efecto aiereador” hacia la gente que de golpe se sentirá poseedora de una moneda libremente convertible, un mercado cambiario que sepulte el cepo de Echegaray y una expectativa que logre ubicar en treinta días a la reserva de valor monetaria entre 7,80 y 8,30 d “ex pesos”, con plausible tendencia hacia la baja”, explicó Bonanata y agregó que “no es un plan de ajuste. No es un conjunto de medidas. Es un simple parche para llegar a octubre antes que la Argentina se convierta en el Buquebus de Kicillof”.
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Según las versiones que pudo recolectar Urgente24, los puntos principales del plan monetario serían los siguientes:
1. Nacería el “peso federal” o "Federal" a secas, en lugar del actual peso.
2. La devaluación de la moneda oficial alcanzaría al 100%, ubicando la cotización del dólar a nuevas 10 unidades monetarias. Esto permitiría 'limpiar' la emisión indiscriminada de pesos, sobresellar los actuales y emitir billetes con nuevas denominaciones y 'nuevas caras'.
3. Se generaría un colchón suficiente entre las reservas sobre la base monetaria para absorber a quienes decidan desprenderse de la divisa reserva de valor –dólar- y lograr en menos de sesenta (60) días un cambio flotante de 8 pesos.
4. Se establecería un mercado cambiario de 'flotación sucia' –manejado por el Banco Central- y se liberaría el acceso a las monedas extranjeras.
5. Se cerrarían las paritarias salariales a un 25% de aumento de sueldos para trabajadores y jubilados por única vez.
6. Se establecerían precios sugeridos, en acuerdo con las grandes cadenas supermercadistas, -incluidas las de los supermercados chinos- para evitar que la espiral inflacionaria sólo pueda ser alcanzada con el acaparamiento de mercaderías no perecederas y el desabastecimiento sea la luz que se acerca para aplastarlos al final del túnel.
7. Se fijaría un 'desagio' similar al Plan Austral del 14 de junio de 1985, creado entonces por el ministro Juan Vital Sourrouille para los créditos bancarios, sean ellos personales, hipotecarios o prendarios y así fijar tasas de referencia.