Sin embargo, Mariotto está lejos de ser un candidato deseable. Su rol de vice-opositor no le generó simpatía en un territorio donde Scioli siempre tiene buena imagen y además es uno de los favoritos a nivel país para suceder a la Presidente en 2015.
Es que Mariotto pagó el pato por la pelea entre la Presidente y el gobernador. De acuerdo a los analistas, el vice es visto como un factor de conflicto y que le será muy difícil dar vuelta la 1ra impresión que dejó en la población, que resultó bastante mala.
Con tal desgaste en su imagen, Mariotto podría ser más un problema que una solución en el territorio donde se juega la elección de medio término, y que es central para el gobierno cristinista que apuesta a tener los números para reformar la Constitución Nacional que posibilite la re-reelección de la Presidente.
Hoy resta más de lo que suma.
Mariotto pareció entrar en un momento de tregua con Scioli cuando lo reconoció como un "soldado" del "modelo". Pero no se priva de criticarlo por anticipar su candidatura, lo que considera una "irresponsabilidad", y de reprocharle el tono en el que su administración plantea la discusión de la coparticipación de los fondos.
Más allá de las diferencias Mariotto sostiene que su relación con el gobernador "es buena". Del otro lado, el del sciolismo, llueven los reproches contra el vicegobernador.
Y en el universo cristinista no parece tener mejor suerte. Ya Urgente24 ponderó a Mariotto como uno de los grandes perdedores de 2012, por no haber cumplido ninguno de los objetivos propuestos. Y esto no es gratuito para la Presidente. Sus personas de confianza fueron retiradas de la AFSCA, hoy reino de Martín Sabbatella, y no es reivindicado como una persona central en la batalla por la Ley de Medios, pelea que se enfrío tras el fracaso estrepitoso del 7D.