Si bien las ventas de fuegos artificiales no registraron una suba exponencial en esta Navidad, Ruschin consideró el resultado se encuentra dentro de la expectativa del sector que tuvo en cuenta una situación económica mucho más ajustada que la del año pasado.
Respecto a año nuevo, el vicepresidente de CAEFA estimó que también se mantendrán "estables" las ventas con respecto a la temporada anterior, aunque conjeturó que es posible que sobresalga esa fecha ya que es mucho más abarcativa y trasciende la cuestión espiritual y religiosa relacionada con la Navidad.
Consultado sobre si la disminución en la cantidad de heridos por pirotecnia durante la Navidad (50% menos que en 2011) obedecía a una reducción del consumo de cohetes, Ruschin lo descartó y lo atribuyó a las campañas de concientización que se realizaron y consideró "exitosas".
Con la consigna por un"uso responsable de la pirotecnia", CAEFA difundió una serie de consejos y recordó que "siempre debe ser un adulto" el responsable de encender los fuegos artificiales.
Entre otras recomendaciones se encuentran la de "nunca" apuntar o lanzar los artefactos pirotécnicos contra "otra persona" ni "introducirlos en frascos, latas, botellas u otro recipiente" porque "se pueden desprender esquirlas y herir a quienes se encuentran presentes".
En caso de lesiones, en tanto, indicó que "los médicos aconsejan cubrir la zona con compresas limpias (como gasa estéril) y consultar inmediatamente al centro asistencial más cercano".
Este año la industria de la pirotecnia tuvo que enfrentar algunos obstáculos, como la prohibición de la venta de fuegos artificiales en Neuquén, y un proyecto en ese mismo sentido en la legislatura de Santa Fe.
En ambos casos, desde CAEFA advirtieron que la prohibición "promoverá la fabricación y la venta de pirotecnia ilegal".
De hecho, en la ciudad Neuquén se decomisaron en estas fiestas 400 kilos de fuegos artificiales ilícitos.