A los efectos políticos de la tragedia de Once se sumaron otros fractores que contribuyeron al desgaste del Gobierno de Cristina Fernández, que un año atrás había asumido su 2do mandato tras arrasar en las elecciones de 2011 con el 54% de lo votos. El escándalo Ciccone, el cepo cambiario, la desaceleración económica, las presiones a la Justicia, los cacerolazos, el frustrado 7D. Todo formó un combó que dejó a la administración cristinista en una situación politicamente precaria.
Y 2013 será un año electoral. El Gobierno se juega a poder reformar la Constitución que le permita a la actual Presidente ser la Presidente también en 2015. Para ello debe garantizarse las mayorías parlamentarias que se definen el próximo año.
¿Cómo recuperar la confianza de esa parte del electorado que hoy no tiene al oficialismo entre sus opciones? Va tomando fuerza una versión que apareció hace unos meses y que, justamente, incluye al sistema ferroviario, los trenes: su reestatización.
Según el periódico, el proyecto, que deberá pasar por el Congreso, fue conversado con empresarios del sector que verían con agrado desprenderse de la administración del negocio. No obstante, los privados no se quedarían afuera. De acuerdo a la información que publicó La Nación en octubre, las empresas se quedarían con las obras, como trazado y contrucción de vías.
De acuerdo a BAE, el Gobierno solamente formalizaría lo que en los hechos es un control estatal del servicio. Bercovich recuerda que el financiamiento de los trenes corre por parte del Estado. Indica que sólo durante junio último, según datos de la Secretaría de Transporte, Ferrovías y Metrovías, concesionarias del ramal Mitre, recibieron $452 millones para mantenerlos funcionando. La cifra se mantuvo en torno a los $ 500 millones mensuales desde entonces, señala el artículo.
Todo apunta a que es una decisión tomada por parte del Gobierno la de avanzar en la gestión estatal de los trenes. Resta saber cuándo se estaría anunciando. Puede ser a principios de 2013 o más cerca de las elecciones, según las versiones. Y es un tema en el que seguramente va a recolectar apoyos en el Congreso. Es conocida la posición del diputado de Proyecto Sur Fernando 'Pino' Solanas sobre el control de los trenes y ha recomendado su reestatización. En tanto, la diputada Victoria Donda, del FAP, impulsa en la Cámara Baja la creación de una empresa estatal de ferrocarriles.
Desde el sector sindical, Rubén 'Pollo' Sobrero, delegado de la línea Sarmiento, ya había dicho que al Gobierno "le sale más barato estatizar que mantener el servicio en manos de las concesionarias privadas". El radicalismo, en tanto, también podría apoyar, teniendo en cuenta cómo votó para la expropiación de YPF.
Más allá de tomar el toro por las astas en materia de ferrocarrilles, ¿le servirá políticamente al Gobierno la oportunista reestatización de los trenes? ¿Será útil para recomponer su relación con el electorado, que hoy parece muy endeble para los objetivos que se propone? La expropiación y toma de control por parte del Estado de la petrolera YPF apareció en un momento en el que el Gobierno parecía perder el dominio de la agenda. Pero aún con toda su carga simbólica, la reestatización de la compañía no paró la caída de su imagen. Nada indica que no va a suceder lo mismo con una eventual reestatización de los trenes.