"En quince días estaríamos normalizando el tema eleccionario con la elección de autoridades y terminaríamos con la etapa de intervención del partido", aclaró que sostuvo que para "nosotros esta será una etapa rumbo al 2015, a nivel nacional nos interesa aportar la mayor cantidad de legisladores posibles, pero la vista está puesta en el 2015 con Macri presidente".
“Esto es un relanzamiento local del PRO en Misiones. Con esta nueva apertura queda plasmado un espacio abierto al diálogo, a la construcción. Es un aval nacional a la construcción”, agregó.
Tal como publicaba Urgente24, en abril de este año, la situación no es tan sencilla porque Mauricio Macri vive bajo el acecho de Cristina Fernández, quien imitando a Néstor Kirchner no pierde oportunidad de intentar complicar/acotar el horizonte político del jefe de Gobierno porteño.
[ pagebreak ]
Sin embargo, en forma incomprensible, Macri -y sus colaboradores- también contribuye a introducir riesgos y tropiezos en su propio futuro o el de su fuerza política PRO, alianza de su partido Compromiso para el Cambio + Recrear + Partido Federal + Partido Demócrata Progresista de la capital federal + un sector no oficial del Partido Justicialista.
En esa nota se habló del caso puntual de Misiones, donde el PRO y se explicaba que la intervención se daba porque su conducción -en una maniobra muy audaz y exitosa del gobernador Maurice Fabián Closs- decidió en 2010 negociar con el Frente para la Victoria, y llegar a un entendimiento.
Macri delegó en Schiavoni, amigo de Ramón Puerta, amigo de Macri, y en el ministro de Gobierno porteño, Emilio Monzó, la construcción de una estructura nacional del PRO, que pueda soportar su propia candidatura presidencial en 2015.
Sin embargo, a Monzó no le concedieron recursos (ni siquiera un presupuesto decoroso, origen del enfrentamiento actual de ese ex justicialista con varios de los integrantes del gabinete de Macri, desesperación que ha provocado, además, varios errores del propio Monzó), y a Schiavoni lo están desamparando en el objetivo de controlar su propio territorio electoral.
La intervención del PRO Misiones era por 1 año e improrrogable, o sea que se encuentró vencida por mucho tiempo, lo que configuró una situación irregular para la propia Justicia Electoral, que deseaba quitarse el problema de encima.
Los interventores de pasaron por el PRO Misiones no fueron capaces de ordenar la situación.
Ahora, al cumplir con el mandato legal de convocar a elección interna de autoridades, qué garantías hay de que no volverían a controlar el partido los dirigentes que acordaron con Closs/Cristina/Frente para la Victoria.
Para Macri sería un doble bochorno:
> le quitan un PRO en días de supuesta expansión territorial de su fuerza política, y
> le quitan su PRO territorial al jefe nacional del PRO.
Luego, Schiavoni perdería autoridad para cualquier negociación en otros distritos ya que en la política, político con territorio es bien diferente a político sin territorio (que equivale a no ser reconocido como político).