Para Urgente24, la exhibición de la decisión de desafiarla en la calle que asumió la clase media resultó una bisagra en la coyuntura política argentina. Sin embargo hay quienes afirman que no es verdad (desde Vicente Massot, en el lado conservador, a Mario Wainfeld, en el extremo K). Buen punto para una polémica: los acontecimientos hablarán por sí mismos.
Las encuestas de opinión ya no pueden ocultar el deterioro de la imagen presidencial. El trabajo de la consultora Datamática, por ejemplo, presentado en el programa La Hora de Maquiavelo, de Diego Dillenberger, el domingo 16/09), que ilustra esta nota, resulta una demostración del divorcio acelerado entre la población y Cristina Fernández, ocurrido desde septiembre de 2011 a la fecha.
Sin embargo, la Presidente cree que ella mantendrá su poder realizando varias acciones simultáneas:
> destrozando a la prensa crítica (por eso insiste tanto con la fecha 07/12, oportunidad en la que, de acuerdo a una mala interpretación de la Casa Rosada, deberían ocurrir cambios importantes en el universo de frecuencias utilizadas por Grupo Clarín),
> dividiendo al sindicalismo (aunque la flamante unidad de acción entre la CGT Azopardo y la CTA disidente puede provocarle un contratiempo considerable a partir de la movilización del 11/09), y
> acosando fiscalmente a los gobernadores, para imponerles el rigor del Tesoro Nacional.
Datamática
Con sede en Salta, es la primera consultora de opinión pública argentina que ayuda a certificar a otras en la norma de calidad ISO 9001 en toda la región.
En el update de la revista Imagen, que fundó y dirige Dillenberger, a la pregunta sobre la imagen del gobierno de Fernández de Kirchner, la encuesta (nacional, telefónica, 979 casos), cerrada la noche misma de la protesta, obtuvo el 61,5 % de respuestas negativas y el 26% de positivas. Comparada con la serie iniciada en 2008, la negativa alcanza los niveles más altos de los meses más álgidos de la “Guerra del Campo” de 2008 y la subsiguiente derrota electoral de 2009, aunque la positiva es ligeramente más alta que entonces, que se mantenía por debajo de 20% durante ese trance de alta negatividad.
“No preguntamos por elementos que nos ayuden a determinar por qué se dio el salto en la imagen negativa del gobierno de la presidenta en tan poco tiempo, ahora tenemos que trabajar para determinar eso. Estamos sorprendidos con el número. Pero podemos especular con una sumatoria de causas que van desde las restricciones al dólar y las importaciones, la inseguridad, las reiteradas cadenas de TV con algunos exabruptos muy comentados de la Presidenta, como el que hay que temerle como a Dios, los escándalos de corrupción, la economía con inflación y recesión. Las prioridades varían. Lo que sí podemos decir es que la masividad y extensión de las marchas del pasado jueves se entienden claramente con la caída tan abrupta de la percepción pública del Gobierno", dijo Julio Pizetti, socio de Datamática, consultora que tiene sede en Salta y la 1ra. consultora argentina en afirmar que la imagen del Gobierno era ligeramente más negativa que positiva.
“Esperábamos una baja adicional, pero nunca imaginamos una caída tan pronunciada”, dice Pizetti.
Otra de las sorpresas de la encuesta fue la caída en la intención de voto. Si bien la presidenta Cristina Fernández no está habilitada para la reelección en 2015, comparada hipotéticamente con una elección presidencial con 7 posibles candidatos opositores del peronismo y el radicalismo, estaría obteniendo el 24,6% de los votos.
Con casi 27 % de indecisos, la proyección le daría el 30%, con lo que estaría perdiendo casi la mitad del arrasador 54% de hace menos de un año.
La encuesta también muestra que creció el rechazo a una reforma constitucional, que necesitaría para poder competir por un tercer mandato.
En la encuesta anterior de Datamática, hace seis semanas, la negativa era de 60 %, y ahora crece a 66%.
“Si creció el rechazo a la reforma constitucional es porque el tema se debatió más en las últimas semanas. Queda solo 7 % de indecisos y apenas 26% de aprobación. Con estos números vemos muy difícil que el Gobierno consiga la reforma para la reelección. Y, si lo consigue pese a todo en el Congreso, difícilmente pueda ganar luego una elección constituyente”, acota Pizetti.
Federalismo destrozado
La situación se complica a diario con algunos mandatarios provinciales aunque todavía no se refleja, por ejemplo, en el Senado de la Nación, que es la cámara legislativa donde terminará manifestándose el enorme debate fiscal pendiente en la República Argentina, y que tendrá consecuencias tanto para el Partido Justicialista como para Cristina (2 protagonistas que ya nada tienen que ver entre sí).
Acerca de la situación de las provincias, que en algunos casos es grave y en otras es muy grave, el economista Agustín Monteverde publicó un interesante texto para la consultora Massot & Monteverde, titulado "Más recursos no coparticipados, más sometimiento al gobierno central".
"•• Las transferencias no automáticas —es decir, discrecionales— del gobierno federal a las provincias han experimentado una fuerte contracción como porcentaje del gasto publico en los últimos años.
•• Durante los primeros 7 meses de 2009 las transferencias no automáticas a provincias representaron 11% del gasto primario.
•• En el mismo período del corriente año la participación bajó a 7,5%.
•• Las transferencias tanto de capital como corrientes vienen creciendo en 2012 muy por debajo del gasto primario.
•• Esto se contrapone a 2009, cuando eran las partidas que más crecían.
•• Los fondos girados por coparticipación también sufren una fuerte desaceleración, según mostró un estudio de Idesa.
•• Entre 1994 y 2011, las provincias recibieron en promedio 32 % del total de la recaudación.
•• Entre los años 2002 y 2008, la porción de los recursos nacionales que fluyó automáticamente hacia las provincias se redujo a 27,5%.
•• Pero a partir de 2009 y pese a que comenzó a operar el Fondo de la Soja, los recursos coparticipados que llegan a las provincias representan sólo 26% de la masa colectada.
•• Si descontamos el fondo sojero, se reparten en forma automática apenas 24,5% de los fondos.
•• Luego de la reforma de 1994, la Constitución dejó establecida en su artículo 75° el régimen que regula la distribución de recursos fiscales entre la Nación, las provincias y la Ciudad de Buenos Aires.
•• Su espíritu es que las transferencias sean automáticas para evitar arbitrariedades e imprevisibilidad en la percepción de los fondos coparticipados.
• Allí se estableció que el reparto deberá ser función de las competencias, servicios y funciones que preste cada jurisdicción y se fijó el año 1996 como fecha límite para que el Congreso sancionara un nuevo régimen de coparticipación.
> El mandato se apoyaba en que, en esa época, se estaba en la etapa final de la transferencia de los principales servicios públicos a las provincias.
> La transferencia de la educación y la salud pública, las inversiones de vivienda e infraestructura urbana, exigían rediscutir la distribución de los impuestos nacionales.
•• Han pasado 16 años de la fecha límite establecida y ese mandato no se ha
cumplido.
•• No se sancionó la nueva ley y, en su lugar, se convalidaron decisiones que potenciaron el
centralismo.
•• La apropiación de los fondos previsionales, nuevos impuestos no coparticipables, y la emisión monetaria indiscriminada son algunos de los recursos monopolizados por la Nación en perjuicio de las provincias.
•• La iniciativa del Ejecutivo nacional de reducir el plazo de prescripción para obligaciones tributarias, tanto provinciales como municipales, muestra la intención oficial de recortarle sustento propio a esas jurisdicciones.
•• La concentración de los recursos en el nivel federal y la discrecionalidad en el reparto son indispensables para someter a gobernadores e intendentes a los dictados del gobierno central.
•• El perjuicio mayor recae, de todas formas, en los ciudadanos, que son asediados por el Estado para pagar más impuestos por menos y peores servicios.
•• El gobernador bonaerense acaba de declarar públicamente que “la coparticipación en algún momento se tendrá que volver a discutir”.
•• Estas palabras tienen especial trascendencia por ser dichas en momentos en que la Nación enfrenta los reclamos presentados por otras provincias, como Santa Fe y Córdoba.
•• La provincia de Corrientes también amenazó con seguir los mismos pasos.
•• Scioli enfrentó serias dificultades para abonar los aguinaldos en el mes de julio, cuando la Casa Rosada le negó el envío de fondos.
•• El gobernador de Córdoba ya ha advertido que recurrirá a la Corte Suprema de Justicia para que cese la detracción de 15 % de la coparticipación que corresponde a esa provincia.
•• Paralelamente, el presidente de la Corte anunció que antes de fin de año habrá un fallo en la causa iniciada por Santa Fe.
•• La legislatura cordobesa votó el 08/08 una ley denunciando el Pacto Fiscal de 1992, por el que las provincias aceptaron aportar fondos de coparticipación para el régimen jubilatorio.
•• El ex–gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, dio por terminado, en cambio, el Pacto mediante un decreto.
• Córdoba también ha presentado en la Corte una medida cautelar para que el alto tribunal obligue a la Nación a pagar al menos una parte mientras avanza el trámite.
• A ello se suma una demanda contra la Nación por el cobro de una deuda de la ANSeS con la caja jubilatoria provincial por $ 1.040 millones."