El proceso licitatorio del complejo hidroeléctrico acumuló fuertes cuestionamientos a la obra de la central hidroeléctrica de US$ 1.560 millones, ya que los ítems clave que definieron la adjudicación del proyecto fueron el mayor porcentaje de financiación privada y la tarifa de energía que solicitaron los oferentes para recuperar la inversión y el repago de las obras.
Ganó el consorcio Electroingeniería-Construtora OAS-CPC-Hidrocuyo-Robella Carranza.
Electroingeniería es de Córdoba, asociada a iniciativas de obra pública de Néstor Kirchner; Construtora OAS es brasilera; CPC es controlada por Cristóbal López, empresario de sólidos vínculos con la familia Kirchner; y tanto Hidrocuyo como Robella Carranza son consideradas 'locales'.
Las obras comenzarían con un plan de trabajo de entre 4 y 5 años de trabajo, según confirmó el gobernador Sapag. El paso siguiente fue constituir la empresa Emhidro SEP (Emprendimientos Hidroeléctricos Sociedad del Estado Provincial del Neuquén), que entendería en los proyectos Chihuido I y II. El directorio de Emhidro quedó constituido por Elías Sapag (presidente), Ricardo Cazeneuve (vicepresidente) y Daniel Accattatis (director), con domicilio legal en Carlos H. Rodríguez 1265 de la ciudad de Neuquén.
La oferta ganadora, por US$ 1.560 millones, tenía 66% de financiación propia: US$ 1.031 millones serían del estatal BNDES de Brasil -con una línea de crédito de US$ 729 millones- + el Banco de Córdoba -con un préstamo de US$ 302 millones-. Obvio, era el Banco de Córdoba antes de la ofensiva de Cristina Fernández contra José Manuel De la Sota.
En verdad, el tema de la financiación nunca se terminó de concretar.
Emhidro recibió de la Provincia de Neuquén, entre 2010 y 2012, un presupuesto de $ 7.175.440, mucho dinero para una empresa de 7 empleados. Emhidro registró un crecimiento en la partida de gastos salariales de casi 150%.
El vicepresidente de Emhidro dijo que los mayores gastos se explican en la etapa de consolidación de la empresa: trabajos relacionados a la preadjudicación y un informe de 8.650 fojas.
"El financiamiento para Chihuido I no aparece y por esa razón las máquinas no llegan a Quili Malal, el tramo medio del río Neuquén no se desvía para construir la presa, Bajada del Agrio sigue esperando el despegue prometido y últimamente el gobernador Jorge Sapag habla poco y nada del asunto. Un dato certero de este proyecto es que la provincia lleva gastados más de seis millones de pesos a través de Emprendimientos Hidroeléctricos (Emhidro), una sociedad estatal constituida en 2009 para impulsar la construcción de esta central hidroeléctrica.
La empresa provincial, a cargo de Elías 'Gringo' Sapag, hermano del gobernador, aumentó sus gastos totales entre 2010 y 2011 en un 97% y el crecimiento de este año respecto del anterior está calculado en el 26%, según lo previsto por Emhidro.
Ricardo Cazeneuve, vicepresidente de la empresa, explicó a 'Río Negro' que el crecimiento de las erogaciones en 2011 fue producto de la consolidación de Emhidro y del cierre del proyecto de la obra que, en caso de materializarse, movilizará recursos en la región por US$ 2.000 millones.
Para construir Chihuido I hacen falta US$ 2.000 millones. Se apostó a un financiamiento compartido con Brasil y en el gobierno de la provincia dicen que los fondos canalizados a través del Banco Nacional de Desarrollo de ese país por US$ 729 millones está firme. La incógnita, destacan, es el aporte del Estado nacional a través de recurso de la Anses.
Nadie lo admite públicamente pero tampoco se oculta demasiado: hay desánimo por la pérdida de entusiasmo en el proyecto en el gobierno nacional.
En el fondo, sostienen en el gobierno de la provincia, lo que resta saber es si sigue vigente la decisión política de Nación para hacer esta obra. (...)".
El asunto tiene implicancias políticas: el gobernador Jorge Sapag, quien desea permanecer en el gobierno de Neuquén gracias a la reactivación de los proyectos de YPF y el inicio de Chihuido I, o sea con el apoyo de Cristina Fernández de Kirchner, espera señales que estimulen la movilización de Más por Neuquén, la corriente interna de la lista Azul del Movimiento Popular Neuquino que promueve la continuidad de Sapag.
Pero el 'operativo clamor' requiere de la financiación K... que no llega. Por ahora, Sapag apela a movilizar su base más clientelar pero para ganar un comicio precisa algo más que 'ñoquis' y tropa a sueldo.
"(...) Sapag no ignora que el MPN es un partido sumido en una profunda crisis, desmovilizado, que ya no gobierna en las ciudades más importantes de la provincia y que necesita cada vez más del voto independiente para poder arañar la victoria.
A pesar de que se presenta como el moderno heredero de una estirpe familiar pionera, el hijo de don Elías no se hace demasiadas ilusiones, intuye –o acaso sabe perfectamente– que si se quiere seguir manteniendo en la cresta de la ola debe actuar, en cualquier caso, como el más lúcido de los independientes.
Y eso vale para la época de elecciones y también para gobernar. Por eso, consciente de que las finanzas provinciales entraron en un atolladero y enfrenta un desafío difícil frente a la intransigencia gremial, Sapag no puede permitir que sus competidores le marquen la agenda. Así, el gobernador salió esta semana, primero a descontar la ventaja que había tomado Quiroga con sus filosas reflexiones respecto del caos social, y luego a plantar una severa advertencia para los revoltosos.
Lo primero se solucionó con una serie de declaraciones explosivas: "¿Qué quieren, hacer un golpe de Estado?", lanzó el gobernador y amagó con un escenario todavía peor al actual al dejar en claro que no sólo no habrá aumentos porque no hay plata, sino que tampoco sabe si podrá pagar los aguinaldos en enero. De paso, amenazó a los dirigentes que se involucren en cortes de rutas con acciones penales y sumarios administrativos. Eso y el anuncio de una mesa de negociación "técnica" para discutir condiciones de trabajo –el garrote y la zanahoria– bastaron, en principio, para disuadir a los gremios de concretar sus medidas más cruentas. "Los sindicalistas acusaron recibo", sintetizó el hombre del gobernador.
A su principal competidor, en cambio, Sapag trató de hacerle sentir el rigor con un manotazo sobre la mesa. Organizó todo para copar el acto de aniversario con sus muchachos y se preparó para lanzarle en la nariz un discurso lapidario. Pero esto último no hizo falta: el Quiroga envalentonado y mordaz dio paso sin solución de continuidad a otro razonable, casi sumiso con el más poderoso. Santas pascuas. (...)".