Ambos senadores justificaron su apoyo con que ellos ya habían presentado sus propias iniciativas para que el Estado tome control de la controvertida empresa que tiene capacidad para imprimir billetes.
Mientras, se 'cocina' la ley de expropiación en el parlamento trancendió que la Casa de la Moneda iniciaría finalmente un proceso de ampliación de su capacidad instalada, hoy desbordada por la exagerada emisión monetaria dispuesta por el Gobierno Nacional, básicamente para financiar el déficit fiscal y aumentar el gasto público.
De acuerdo a lo que publica este lunes (12/8) el diario
La Voz del Interior, fuentes oficiales aseguraron que se reactivará el plan que involucra $600 millones para la adquisición de un equipamiento más moderno que esté a tono con la demanda del Gobierno en cuanto a emisión.
Según el períodico con base en Córdoba, se adquirirían una impresora calcográfica y otra denominda "offset", cuyo proceso consiste en "aplicar una tinta, generalmente oleosa, sobre una plancha metálica", según detalla Wikipedia.
Lo curioso es que es el mismo plan de expansión del organismo oficial que fue suspendido por su actual titular, la boudouista Katya Daura, quien hoy también oficia de interventora de la exCiccone, junto con el ministro de Economía, Hernán Lorenzino. Esa suspensión generó el marco para que Daura iniciara los trámites para que la calcográfica que dirige el presunto testaferro del vicepresidente (de acuerdo a la declaración de la exmujer de Vandenbroele) ingresara al negocio de la impresión de billetes bajo el manto de la Casa de la Moneda.
El programa de ampliación de la fábrica oficial de dinero fue diseñado en los días de Juan Carlos Pezoa allí, uno de los hombres de máxima confianza de Néstor Kirchner en el gobierno cuando se convirtió en el secretario de Hacienda. El proyecto aprobado en 2007 sufrió luego 2 postergaciones.
Con el arribo de Daura la historia no fue distinta, y de esa forma CVS comenzó a asomar.
Ahora la misma titular de la Casa de la Moneda que paralizó el plan original, le daría nuevo impulso, aunque con el escándalo político-judicial de fondo.