Las caducidad de las restantes 13 adjudicaciones está, en base a los tiempos de la industria petrolera, a la vuelta de la esquina: la licencia de explotación termina dentro de cuatro y cinco años, según las áreas. Se trata, por lo general, de bloques que durante años pasaron desapercibidos por YPF. La mayoría incluso son bloques marginales, alejados de las zonas más productivas de la cuenca Neuquina, que permanece sin actividad o con una exigua oferta de crudo y gas.
Sin embargo, en el último año y medio la percepción de YPF -y de la industria petrolera en general- sobre esas áreas se ha modificado a partir del auge y las expectativas que despertó el potencial de la formación Vaca Muerta, señalada en el sector como un inmenso reservorio no convencional de hidrocarburos que podría cambiar la ecuación energética de la Argentina en las próximas décadas. Figuran entre las áreas en cuestión Loma Campana, Paso las Bardas, Rincón del Mangrullo, Puesto Molina Norte, Portezuelo Minas, Loma Amarilla, Las Manadas, Chihuido de la Salina y Cerro Hamaca.
Muchos de esos bloques son
prospectos interesantes de Vaca Muerta, debido a su acceso a la ventana de shale oil (petróleo no convencional) descubierta en el oeste de la cuenca Neuquina en los últimos dos años. Su potencial se demuestra con la evolución de cotización: Si en 2006, un inversor debía desembolsar alrededor de 500 dólares para comprar un acre de tierra con acceso a Vaca Muerta a un adjudicatario de la Cuenca Neuquina –a través de joint venture, UTE’s o contratos farm in-, hoy tiene que colocar entre 10.000 y 15.000 dólares, según un relevamiento entre las petroleras. Es decir, 20 veces más que hace seis años.
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Habrá que analizar bien cuál es el mejor destino para esas áreas. En algunos casos quizás es preferible que permanezcan bajo la órbita de YPF, pero en otros lo aconsejable es que pasen a integrar el porfolio de G&P", reconoció un importante funcionario neuquino, en estricto off the record, al sitio '
La Política Online'. La empresa neuquina ya dispone de 62 contratos petroleros en formato de UTE's con empresas de renombre, entre las que se encuentran la propia YPF, Petrobras, EOG Resources, Medanito, ExxonMobil y Shell, entre otras.
"En silencio, G&P va camino a quedarse con un 50% del acreaje de YPF, que es lo que representan las 13 áreas que vencen en 2016. Es una carta a favor de la provincia a la hora de negociar con el Gobierno nacional y con las autoridades de la empresa", señaló un petrolero que sigue de cerca el tema.
Por el momento, la relación entre las funcionarios patagónicos y los de Nación no es la mejor.