Poniéndole huevo a la energía

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). El premier chino Wen Jiabao quería conocer el campo argentino. También quería hacer lobby. En estos momentos (9:15am de este 25/06), es recibido en al Congreso de la Nación.
Ni bien llegó a la Argentina este sábado (23/06) se reunió con algunos de los empresarios más poderosos del país a los cuales les hizo saber el interés de Beijing en que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) apruebe sin mayores demoras el desembarco en el país de las petroleras chinas CNOOC y SINOPEC, que el Gobierno de Cristina Fernández considera aliadas clave en la reconstrucción de YPF tras la expropiación de Repsol y, así y todo, no obtuvieron por el momento un trato demasiado "amigable", al menos según los diplomáticos orientales y publica Diariobae.
Una de esas reuniones fue en la Estancia “La Republica” de Raúl Moneta, a 15 kilómetros de Luján (ver nota relacionada). La otra fue organizada por la Cámara de Spadone y la SINOPEC, una de las 2 petroleras chinas presentes en el país, con activos en Santa Cruz. El reclamo de Wen al Gobierno y a la CNDC, en realidad, se refiere más a las trabas que enfrentó la CNOOC para asociarse con Bridas, de los Bulgheroni, en la operación que prometía ser la mayor del mercado petrolero en la década -por más de US$ 3 mil millones- pero que se suspendió en noviembre último.
En las reuniones, actos y cócteles con los chinos, que continuarán hoy, el más solicitado por empresarios y funcionarios no es el propio Wen sino uno de los cuadros del PCCh que lo acompañan: Zhang Pin, jefe de la Comisión Estatal de Desarrollo y Reforma, un órgano del Consejo de Estado que define dónde invierte el estado chino en el exterior. "Es el tipo que maneja la billetera", resumió uno de los empresarios de la Cámara.
El entusiasmo de los hombres de negocios responde a que China no sufre prácticamente ningún impacto de la crisis financiera global desatada en 2008. No obstante, la orden que bajó de la cúspide del Ejecutivo es evitar repetir el papelón que protagonizaron Néstor Kirchner y el presidente chino Hu Jintao en 2004, cuando voceros oficiales hicieron trascender que llegarían US$ 20.000 millones en inversiones desde el país más poblado del mundo. Por eso todos evitaron hablar de montos.
La misma discreción con las cifras de negocios se ensayará desde el Ejecutivo hoy, durante la firma de los acuerdos bilaterales en la Casa Rosada. La propia presidente se reunió en privado con Hu la semana pasada al margen de la cumbre del G-20 en México, pero el Gobierno decidió darle más relieve a la visita de Wen, que es el primer jefe de Gobierno que aterriza en Buenos Aires en 27 años. La obsesión, se sabe, es que capitales chinos ingresen a YPF.
Los platos fuertes de los acuerdos que este lunes (25/06) firmarán Cristina Kirchner y el primer ministro chino Wen Jiabao serán 2: la demorada rehabilitación del Ferrocarril Belgrano Cargas, y la apertura de una ventana a la cooperación entre la reestatizada YPF y las petroleras del gigante asiático.
[ pagebreak ]
Los convenios con el segundo socio comercial y la tercera economía del mundo incluirían más de 2.000 y 50 locomotoras reciclados, y convenios sobre petróleo y gas.
Desde 2004, cuando ambos países firmaron una “alianza estratégica”, el comercio bilateral creció exponencialmente, pero los grandes anuncios de entonces nunca se concretaron. Por ejemplo, la compra de material ferroviario para el Belgrano cargas. Ahora se le suma el capítulo de YPF.
Otros problemas conversados aquel año y también en la visita de la Presidenta a China en 2010 son las trabas que impone ese país al maíz transgénico argentino (sólo levantadas parcialmente) y el reclamo chino para facilitar los visados de negocios.
Jiabao, segundo en la jerarquía del gobierno chino, realiza una gira sudamericana y anoche fue recibido por Cristina Fernández en la Casa Rosada. Tras el saludo de honor en la Plaza Colón, pasaron al Museo del Bicentenario donde ambos dieron sendos discursos y disfrutaron de un espectáculo artístico para celebrar los 40 años del establecimiento de relaciones bilaterales.
Porque además de pedir y buscar nuevas cajas, la Argentina podría tomar nota de lo que está pasando en las granjas chinas y su producción de energía alternativa para darse cuenta donde y cómo se protege efectivamente la soberanía energética. ¿O es que pensamos que una compañía china será muy diferente a una española?
Más que lobby, eso es realmente ponerle huevo a la energía: Ubicado en una serie de edificios con techos rojos, una gigante granja avícola en las afueras de Beijing es hogar para millones de pollos. Las aves se apilan en bastidores desde el piso hasta el techo y producen casi 500 millones de huevos por año. Los huevos son empacados en la granja Deqingyuan y luego enviados a los supermercados de la capital, donde la granja aporta el 70% de los suministros de Beijing.
Pero los huevos no son el único producto que estos pollos producen. Cada día se generan cerca de 212 toneladas de estiércol de pollo, lo que libera un hedor insoportable… pero utilizable.
[ pagebreak ]
Por eso, en lugar de permitir que esto siga la suerte del resto de los residuos, esta granja ve la situación como una oportunidad: el estiércol de pollo es depositado en una cinta transportadora y cursada a través de una planta de procesamiento.
El gas metano se extrae a partir del estiércol para generar electricidad, luego vendida en la red nacional. El abono restante es convertido en fertilizante.
El vicepresidente de la Compañía Tecnología Agropecuaria Deqingyuan, Wenzhi Pan, dice que proyectos como éste son muy importantes.
"Somos un país en desarrollo, pero nuestro carbón y gas se agotarán en las próximas décadas", dijo. "Es muy importante para China explotar nuevas fuentes de energía".
Mediante la generación de biogás, la granja es tan sólo un ejemplo de la búsqueda de China por un modelo más sostenible para su desarrollo económico. La compañía tiene previsto abrir varias otras plantas en diferentes partes de China.
Como mayor consumidor mundial de energía y mayor emisor de gases de efecto invernadero, Beijing tendrá un papel fundamental si el calentamiento global es de abordarse de manera eficaz. China depende del carbón para el 70% de su abastecimiento de energía para alimentar su auge económico.
Sin embargo, el vertiginoso crecimiento del país ha causado un daño enorme al medio ambiente. En ese contexto, Beijing tiene planes para frenar su dependencia de los combustibles fósiles, a pesar de la demanda global de energía están aumentando rápidamente.
En 2020, las autoridades dicen que el 15% del suministro de energía de China debe ser proporcionado por los combustibles no fósiles como la energía solar y eólica, y las presas hidroeléctricas.
Sin embargo, muchos expertos en medio ambiente entienden que el gobierno debe hacer más-
[ pagebreak ]
"Proteger el medio ambiente no es sólo controlar la contaminación", dice Yu Jie, director de políticas energéticas de la organización The Nature Conservancy.
"Tiene que estar relacionado con el crecimiento económico del país. Sólo así podemos lograr un crecimiento sostenible".
Pero por ahora, las autoridades están dando prioridad a la economía.
El dilema que enfrenta China es ilustrado por una familia que vive cerca de aquella enorme granja de pollos.
He Fujing, de 39 años, y su esposa e hija llevan una vida sencilla. Ellos usan el gas metano producido a partir de los pollos para cocinar los vegetales que crecen en su jardín.
Pero He, un campesino, sueña con tener un coche y un apartamento en la ciudad. Al mismo tiempo, se preocupa por el impacto de la contaminación en hija de 6 años.
"Me preocupa la calidad del agua aquí", dijo, de pie en su huerto. "Todo el mundo quiere a sus hijos, que crezcan sanos. Pero eso ya es responsabilidad del gobierno”.
China evidentemente es una potencia y la segunda economía del mundo, pero no deja de ser un país en desarrollo donde las autoridades responsables de mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos están haciendo que el medio ambiente pague el alto precio del crecimiento.
Para algunos países pobres, producir biogás a prtir de estiércol de vaca (u otros animales) puede ser la forma más barata, asequible y autónoma de obtener energía. Si hay un país que ha llevado a cabo esta idea con éxito, ése ha sido Nepal. Ahora, exporta la tecnología a otros países en vías de desarrollo.
Expertos nepalíes han viajado a países del sudeste asiático y de África para llevar esta tecnología limpia, renovable y casera, que permite reducir las emisiones de carbono de los combustibles fósiles, salvar bosques de la tala indiscriminada y aumentar el nivel de autoabastecimiento energético. El biogás obtenido de las boñigas de vaca se utiliza principalmente para cocinar en áreas rurales y como fuente de electricidad en los hogares.