“Brasil también comenzó a levantar el tema de la tasa de cambio en la Organización Mundial de Comercio (OMC). Apoyamos explorar ese tema, pero no puede ser una excusa para aumentar aranceles y cerrar mercados”, agregó.
Europa considera que el gobierno brasileño “debería está adoptando el fuco opuesto, quejándose en voz alta y dando el ejemplo (contra el proteccionismo)”.
“Es donde está su interés. Para poder crecer, Brasil precisa más integración económica en la región y en el mundo en general”. Para el comisario, el proteccionismo también es un problema para el país. Recordó que 20% de las exportaciones brasileñas van a otros países latinoamericanos.
De Gucht insistió durante su exposición en la “tendencia creciente” de proteccionismo en América latina y manifestó preocupación específicamente con las expropiaciones anunciadas en Argentina, y ahora en Bolivia, que afectan intereses europeos.
El funcionario europeo manifestó que espera que la negociación para el acuerdo UE-Mercosur pueda tener algún avance cuando Brasil sustituya a Argentina en la presidencia rotativa del Mercosur, en julio.
Argumentó que un acuerdo de libre comercio podría aumentar en 9.000 millones de euros el intercambio entre las dos regiones y afirmó que la negociación no se limita a productos agrícolas e industriales.
“La realidad es que todos queremos producir y comercializar productos y componentes de alto valor agregado”. En su larga exposición, el comisario europeo afirmó además que la UE y Brasil son aliados en un mundo en transformación.