Según Ambito, Galuccio piensa en la designación de una decena de profesionales de su generación para controlar las gerencias de la nueva YPF y, además, la creación de un consejo de notables para asesorar desde afuera, integrado por veteranos del negocio que estuvieron antes en YPF y otras empresas. Si aceptasen, hasta alguna figura de la oposición identificada con la ideología ypefeísta. Los nombres que ruedan en estas horas son los de Oscar Vicente, Jorge Lapeña (uno de los más críticos de la estrategia del Gobierno para el sector), Nells León, Roberto Monti y otros.
"Las miradas se centraron en Miguel Gallucio, un ingeniero de 44 años egresado del ITBA, que trabaja en Londres para Schlumberger, la principal competidora de Halliburton en la prestación de servicios petroleros.
Gallucio ya se habría entrevistado con Cristina Kirchner y habría aceptado el cargo. En estas horas está formando el equipo que lo acompañaría en su gestión.
El postulante trabajó en la YPF de José Estenssoro y después se trasladó a Houston y a Londres. Contratado por Schlumberger, inauguró en esa compañía una sección de exploración de hidrocarburos. Se trata de un técnico especializado en lo que pretende fomentar la Presidenta: contratos de joint ventures con grandes productoras. Es el modelo que Gallucio desarrolló en México, donde asoció a Schlumberger con la monopólica Pemex. Gallucio está en Buenos Aires desde hace una semana.
Una de las incógnitas sobre el nuevo CEO de YPF es si podrá cubrir con alguien de confianza varias direcciones decisivas, sobre todo la de Exploración y Producción, hoy a cargo de Exequiel Espinosa, el presidente de Enarsa. En estas horas en el seno del poder se libra una durísima batalla por estas posiciones.
La autonomía de Gallucio estará relativizada por un directorio muy politizado. Pero en la intimidad de Olivos circula un comentario que jamás la Presidenta repetirá en público: "Con la profesionalización de YPF ella quiere corregir, en alguna medida, los defectos que encuentra en Aerolíneas".
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Ámbito, en tanto, comenta detalles de la biografía profesional del casi seguro próximo CEO de YPF:
"Galuccio es un entrerriano de Paraná que nunca perdió la afición por el mate -lo consumía hasta en las reuniones de directorio de su empresa en Londres- y que tuvo su primer trabajo en la YPF de José Estenssoro después de graduarse en el ITBA (Instituto Tecnológico de Buenos Aires, casa de estudios vinculada en algún tiempo con la Armada). Escaló rápido en una estructura que le reconoció tempranamente los méritos; llegó a dirigir los negocios de YPF en Indonesia.
Quienes lo han seguido de cerca lo ven como un profesional versátil, estudioso y acostumbrado al cambio. Cuando mediaba su carrera en YPF, entendió que le faltaba experiencia de pozo y pidió volver a la Argentina. Cambió sus tareas en Denver, Colorado, por las de responsable de los yacimientos de YPF en Las Heras, Santa Cruz.
Cuando Estenssoro hizo el compromiso con la empresa Maxus, subsidiaria texana de YPF, se sumó al proyecto. Al ingresar Repsol, no aguantó mucho con los españoles y se fue a México, donde lo contrató la Schlumberger.
De allí lo sacó el Gobierno, cuya Presidenta adelantó el perfil, sin nombrarlo, cuando anunció en la Casa de Gobierno el 16 de abril la expropiación de Repsol: “Vamos a hacer una conducción, una dirección de la empresa absolutamente profesionalizada, y cuando digo esto también quiero hacer una autocrítica de nosotros, los argentinos, que durante mucho tiempo en distintos sectores de la economía manejados por el Estado, nos manejamos con un criterio casi partidario o de política que terminó dando fundamento a los discursos de que el Estado era inútil y que solamente los privados podían administrar los recursos del Estado. Está demostrado en esta administración que los recursos del Estado pueden ser administrados correctamente también”.
Y agregó: “Vamos a convocar a muchos argentinos que se fueron del país, que tal vez ocupan cargos importantes en otras empresas, porque tenemos argentinos inteligentes que los han tomado en todas las empresas muchas veces de otros países porque son muy importantes y porque tenemos gran experiencia. Vamos a convocar a los que se fueron y también a los que se quedaron y que apuestan a poder tener nuevamente una empresa que sea orgullo de los argentinos."