Quien por estas horas protagoniza rumores de ascenso es la ministra de Seguridad, Nilda Garré. Sería una de los personajes con acciones en alza dentro del espectro cristinista. La ministra no sólo tiene la confianza de la Presidente, sino que además goza de la simpatía del secretario Legal y Técnico, Carlos Zannini, uno de los hombres más influyentes del entorno de la mandataria.
Las versión es traída por la agencia Noticias Argentinas, que cita a un "funcionario" que "en voz baja" comenta: "esto se comenta en los pasillos de Seguridad: Nilda se va pero pasaría a otro Ministerio". Los cambios realizados recientemente en la cúpula del ministerio abonarían esa teoría.
La semana pasada se oficializó la incorporación del 'mariottista' Sergio Berni como virtual número 2 de la ministra, con facultades para controlar a la Gendarmería asentada en el Gran Buenos Aires. Con la designación de Berni y del abogado del CELS (y por lo tanto hombre de Horacio Vertbitsky, asesor extraoficial de Garré) Gustavo Palmieri como secretario de Coordinación, Planeamiento y Formación, permanecería intacta la estrategia de la ministra en su cartera a pesar de que ella ya no la dirija.
Según pudo saber Urgente24, la apuesta fuerte es que Berni, hombre que cuenta además con la confianza de Zannini y de Alicia Kirchner (él fue funcionario del Ministerio de Desarrollo Social) se convierta en Ministro de Seguridad una vez que se compruebe su capacidad para controlar a las fuerzas. En el Gobierno estiman que esto llevaría "no más de 90 días".
¿A dónde iría Garré? "Ponete a pensar cuál de los ministros anda por la cuerda floja", le dijo el "funcionario" confidente a la agencia de noticias. Hay varios nombres con los que se especula que podrían salir eyectados del gabinete nacional en una purga. Pero quien más complicado aparece es el ministro del Interior, Florencio Randazzo.
[ pagebreak ]
Las acciones del funcionario oriundo de la bonaerense Chivilcoy vienen en baja, sobre todo porque es acusado dentro del circulo cristinista de haber infiltrado información que comprometió aún más al vicepresidente, Amado Boudou, en el escándalo Ciccone.
Los cristinistas duros sospechan que fue Randazzo quien difundió que Ciccone, que conduce Alejandro Vandenbroele, sindicado testaferro de Boudou, imprimió las boletas del Frente para la Victoria destinadas la primarias de 2010. Creen que el ministro hizo eso como parte de su interna con el vicepresidente, por una disputa sobre quién tendrá más peso en el armado de la provincia de Buenos Aires.
Por otro lado, hay rumores que vinculan al ministro del Interior con Boldt, la empresa a la que Boudou acusa de estar detrás del 'Ciccone Affair'. Según informó el diario La Nación, a Randazzo otorgó a esa firma en junio de 2009 el negocio de $ 15 millones de la impresión de los padrones para las elecciones de ese año.
Ese presunto vincula habría precipitado la caída en desgracia de Randazzo.
Una eventual llegada de Garré al ministerio del Interior plantea algunas dudas, ya que la ministra no tendría buena llegada a los gobernadores ni a los intendentes del Conurbano. En esos ámbitos Randazzo se mueve como pez en el agua. Garré tampoco pertenece al peronismo, lo que le dificultaría el diálogo con los justicialistas más ortodoxo.
Pero no sería la 1ra vez que la Presidente avance con la ruptura de ciertos esquemas establecidos para imponer su postura. Por otro lado, la fuente consultada por este medio confía en que la ministra cuenta con suficientes recursos políticos para salir adelante en un ambiente que se presenta a primera vista adverso.
Pero el rumoreado ascenso de Garré también tiene además una lectura interna: el ala dura del cristinismo ganaría espacio en desmedro del sector moderado.
Habrá que esperar que las versiones se confirmen.