2 ofertas:
> INDHAL S.R.L., $ 17.799.999,08; y
> MIAVASA S.A., $ 18.200.000.
Alguien podría sospechar que acordaron cotizar por arriba del presupuesto autorizado. Y, además, la sobrecotización no fue muy diferente una de otra: INDHAL en 32% y MIAVASA en 36%.
5.000 m2, de los cuales 2.000 m2 son para graderías de hormigón armado y con capacidad para 6.000 personas; y 1.000 m2 para superficie multipropósito; luego, una superficie de servicios y apoyo administrativo y logístico, en un complejo deportivo de 5,7 hectáreas.
Pero ahora es la Nación la que debe intervenir para evaluar si es correcta la sobrecotización y si cuenta con la ampliación presupuestaria correspondiente.
Pero la gente del 'Barba' bancó a las constructoras: "Hubo una variedad importante de costos con respecto a la construcción desde cuando empezamos a hacer la licitación, así que esperamos que se defina de manera positiva, para que se pueda hacer en tiempo y forma."
O sea que los de Quilmes le explican a la Nación que hay inflación.
Si la Nación acepta la ampliación presupuestaria, estará reconociendo que... hay inflación.
¿No sería más correcto, en este contexto, introducir cláusulas de ajuste automático en vez de seguir negando que hay inflación con la que se financia, en parte, el gobierno de Cristina Fernández, la viuda de Néstor Kirchner?
En vida, Néstor Kirchner siempre negó que hubiera inflación pero ya muerto la tiene que padecer. Por ejemplo, en el estadio-monumento en su honor.
La legislación contempla la posibilidad de un ajuste presupuestario de hasta 20% pero en Quilmes se fue arriba del 30%.
Pero 'el Barba' es optimista: "En 30 días debería estar firmando el contrato con alguna de estas 2 empresas para empezar la obra, esperamos poder terminar con la 1ra. parte en el tiempo establecido, así podemos comenzar con la 2da., para que el próximo año podamos disfrutar de un estadio acorde a las dimensiones de nuestra ciudad."