Hay insistentes versiones de que los empresarios llevarían a la mesa 18% de ajuste en el salario básico, de acuerdo a lo prometido en 2011 por la presidente Cristina Fernández a dirigentes de la Unión Industrial Argentina. Es conocida la simpatía de Lascurain por Cristina.
La UOM no podría aceptar 18%, segun los dirigentes sindicales, en especial si Antonio Caló, su secretario general, ambiciona el liderazgo futuro de la Confederación General del Trabajo, impidiendo la re-reelección de Hugo Moyano.
En ese caso, Caló necesita ubicarse más cerca de 30% que de 18%, pero resultará en un desvío respecto al 'ancla salarial' que ambiciona Cristina, quien se lo prometió a los empresarios.
Caló se afianzó en las últimas semanas como "el" candidato de la Casa Rosada para suceder a Moyano al frente de la CGT, mientras aumenta la tensión entre el líder camionero y el gobierno de Cristina Fernández.
Los dirigentes de los sindicatos aliados a la mesa de conducción que encabeza Moyano insisten a diario que no aceptarán "ni piso ni techo" para las negociaciones salariales 2012.
¿Aceptaría la UOM acordar por debajo del 20%, coincidiendo con SMATA (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor), otra entidad cercana al Gobierno?
En las paritarias de 2011, la UOM había aceptado/obtenido, después de más de 2 meses de discusiones, un incremento salarial del 25%, en 2 cuotas acumulativas, y que, sumado a una serie de montos fijos adicionales (el último de $ 300 cobrado en marzo 2012), alcanzaba una mejora del orden del 32% en promedio.
Luego, ¿cuál es el nivel de actividad previsible para 2012? Ajustes salariales por arriba del 20% resultan complicado cuando, en realidad, es probable que en varios meses los empresarios estén pensando más en reducir el plantel laboral estable o las horas trabajadas que en incorporar mano de obra o aumentar las horas trabajadas.
Pero ese discurso de una menor actividad económica no lo ha aceptado el Ejecutivo Nacional, aunque lo conozca, sino que todo lo contrario, y en ese contexto ocurren los reclamos de ajustes salariales imposibles de absorber por muchas empresas.
La cuestión de la UOM y la patronal Adimra será muy interesante. También el futuro de Caló.
Cristina Fernández negó en público que ella pretenda que las negociaciones giren en torno del 18% (tal como sí dicen que manifestó en privado), pero sí les pidió a los gremios que presten atención a la realidad de cada sector.
En tanto, Caló intenta resolver una cuestión muy difícil: cómo llegar al tope de la CGT y conservar el control de la UOM.
Algunos dirigentes de su gremio lo condicionaron a que si se va como jefe de la central sindical deberá abandonar su cargo de secretario general de la UOM.
“Ni (José Ignacio) Rucci ni (Naldo) Brunelli eran secretarios general de la UOM cuando ocuparon la jefatura de la CGT”, dicen en el gremio.
“La idea siempre fue preservar a la UOM de lo que sucediera en la CGT” , agregó.
Entre los dirigentes interesados en heredar a Caló en la secretaria general de la UOM aparecen Naldo Brunelli (de la seccional San Nicolás, muy vinculado a Organización Techint), Abel Furlan (Campana, ídem) y Francisco Gutiérrez (Quilmes).