Al margen de las respuestas que pueda obtener el Presidente, la apertura a la búsqueda de este tipo de consensos es inédito dentro del Gobierno por la reticencia del jefe de Gabinete, Marcos Peña, y del propio Macri, defensores de cierto purismos que ha llevado, incluso, a marginar a los aliados radicales dentro de la misma coalición de Gobierno.
"No compartir el poder" era (¿sigue siendo?) una de las máximas de la biblia de Peña. Sin embargo, ese postulado entró en crisis y ahora, el Presidente se desvive en llamadas de emergencia para, al menos, brindar un marco de certidumbre contener la disparada del dólar y del riesgo país por el abandono de los bonos argentinos.
La convocatoria a la oposición es también una reinvindicación de "la rosca", aquella que defendió Emilio Monzó desde la Cámara de Diputados porque la reconocía como un instrumento para que "se generen acuerdos", en contraste con el "las redes", dardo que apuntó directamente a la jefatura de Gabinete.
Algunos ven en esta iniciativa de la Casa Rosada un guiño tardío al mismo Monzó, quien desde los inicios del gobierno de Cambiemos reclamaba una ampliación de la "base de sustentación" con la incorporación de dirigentes de distintas extracciones, principalmente peronistas (como el mismo Monzó).
No se trata, el plan de 10 puntos, de eso. No busca incorporar más gente a Cambiemos. Pero aquella propuesta de Monzó reapareció en los últimos días. Y dentro del frente oficialista. Fue el gobernador de Mendoza y presidente de la UCR, Alfredo Cornejo, quien, al destacar la convocatoria del Ejecutivo, pidió que la misma tenga un "correlato electoral". "Es útil ampliar Cambiemos con otras fuerzas y otros dirigentes como (Roberto) Lavagna, (Miguel) Pichetto, (Juan Manuel) Urtubey, (Sergio) Massa", dijo Cornejo la semana pasada.
Antes lo había hecho Martín Lousteau, quien llamó a construir una "coalición superadora" que incluya a Cambiemos, pero que "tiene que tener peronismo".
El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, también insistió con esta postura durante entrevistas que se conocieron el fin de semana. "Yo creo que es importante que Cambiemos amplíe la base de sustentación política y que también lo haga el Gobierno", dijo.
Aquel proyecto de Monzó todavía tiene ecos. El presidente de la Cámara de Diputados, decepcionado con los oídos sordos en los despachos que rodean al Presidente, ya decidió que no buscará renovar su banca y volverá al llano luego del 10/12. Hasta ahora, nadie sabe si esta incipiente apertura que ensaya el Gobierno lo puede llegar a entusiasmar para quedarse.