Ya en las elecciones legislativas de 2021, la integración del MASFE (Movimiento de Acción Social Federal) a Hacemos por Córdoba hizo poco ruido pero le proporcionó una buena pisada electoral en una compulsa de intervenciones nacionales. El poder de captación y convencimiento de estos partidos apoyados en el argumento de la fe evangélica es irrefutable.
Evangelistas pasarían al frente en un año en el que se podría terminar la grieta.
El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, apunta a los evangelistas para engrosar sus filas políticas.
Atento a ello, el gobernador de Córdoba querría realizar la misma acción, pero desembarcando en distintos distritos evangélicos. Entre ellos, el AMBA.
Según el sociólogo Fortunato Mallimaci le dijo a Cadena 3, al 2021, un 15% de la población argentina es evangélica. Ese dato, no menor, habla a las claras del potencial de un movimiento que genera mucho sentido de pertenencia, a un punto tal de que las convicciones políticas son fácilmente conjugables con las religiosas.
Precisamente, el Gran Buenos Aires es una zona de suma influencia para la Iglesia Evangélica, con un aumento exponencial de templos. Y con ello, millones de creyentes y fieles que asisten a diario a las particulares ceremonias.
Esto le da una proyección masiva a aquella propuesta que logre un acuerdo con la Iglesia Evangélica. Aparentemente, la encargada de ello será la senadora Alejandra Vigo, esposa de Juan Schiaretti.
Para Vigo la religión no es un aspecto menor y eso le daría buena imagen entre los evangélicos. De hecho, durante su mandato como diputada, la hoy senadora rechazó la ley de aborto legal, causa más que importante para el evangelismo en Argentina.
Además, la coincidencia en la ayuda social como política común entre los evangelistas y schiarettistas acerca aún más las partes. Como así también los posibles cargos políticos que se podrían ir ocupando por los pastores y líderes espirituales.
Con todas estas coincidencias abiertas, es posible que el gobernador cordobés aumente su caudal de votos de manera considerable, y comience a hacer correr “su palabra” por fuera de Córdoba, apuntando a los lugares con mayor masividad. Así, la “ayuda celestial” está al caer para Juan Schiaretti y su pelea contra el kirchnerismo.