Manzur parece ser el único en condiciones en destrabar una nueva licencia para el funcionario de Villa María, ya que tiene llegada al gobierno de Juan Schiaretti. Y, precisamente, desde Hacemos por Córdoba es que surge la oposición a la renovación de la licencia.
En la reunión que ambos celebraron en Buenos Aires, Martín Gill solicitó la gestión con el ‘Gringo’ para que la contienda local de visto bueno (allí no es Juntos por el Cambio), una vez más, a la prórroga. Por ende, la llave parece pasar por el propio Juan Schiaretti y la capacidad de Manzur de convencerlo, en un momento de tensión entre el kirchnerismo y la gestión cordobesa.
Por el momento, el pronóstico para el funcionario de Alberto Fernández no es bueno en ese sentido. De hecho, Eduardo Accastello, líder de la oposición en Villa María, aseguró con confianza que Martín Gill no cuenta con los votos para renovar su licencia, y que retomará la intendencia de Villa María. Esas declaraciones hablan a las claras de las nulas intenciones que tiene Hacemos por Córdoba de concederle el deseo al kirchnerista.