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Rodrigo De Loredo le pone pegamento al bloque UCR pero no suelta a Milei

El cordobés logró estirar la tensa unidad del bloque radical en la Cámara baja. Le piden que deje de colaborar con Javier Milei.

El diputado cordobés Rodrigo De Loredo logró contener el derrumbe del bloque radical en Diputados en medio de una fuerte disputa interna por el acercamiento de parte del espacio a la administración de Javier Milei. Con la tensión en un punto máximo, el presidente de dicho sector destrabó un tiempo extra para el diálogo.

Las conversaciones, que ahora tendrán lugar en una mesa formal partidaria, se darán con el sector comandado por Martín Lousteau y Facundo Manes, quienes llevan adelante el despegue definitivo del radicalismo respecto al Gobierno nacional. Para esa ala, la UCR debe ejercer la oposición o correr el riesgo de desaparecer junto con sus principios fundacionales, diametralmente opuesto a las políticas libertarias.

En ese orden, la condición que fue impuesta al cordobés De Loredo para dar continuidad a la unidad del bloque fue la expulsión de al menos 10 legisladores que llevaron adelante el apoyo en los vetos que el presidente Milei aplicó recientemente. Una maniobra que, según entienden, no se condice con un alineamiento orgánico tal y como marca la historia radical.

Indispuesto a cumplir con ese requisito, De Loredo instó al sector de Lousteau y Manes a abrir las conversaciones antes de concretar cualquier separación.

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Rodrigo de Loredo, presidente de la bancada radical en Diputados, no se despega de Milei.

A Rodrigo De Loredo le gusta el calor libertario

Para el cordobés, la cercanía al Gobierno nacional no supone una falta ética dentro del universo radical. De hecho, impulsó apoyo en prácticamente toda la actividad parlamentaria que impulsó la administración Milei.

Esa actitud, como presidente de bloque, fue derivando en tensiones internas que han llegado a un punto cumbre y que podrían detonar en el próximo ejercicio parlamentario que caiga de turno. Mientras tanto, deberá trabajar fuerte la “mesa de unidad” que fue resultado de las conversaciones más recientes.

Aún así, el conjunto de radicales amigables con el oficialismo pretenden seguir gravitando la figura de Milei sin intenciones concretas de comenzar a actuar como oposición. Algo que, en caso de una ruptura, se acentuaría considerablemente.

Dicha colaboración parece sostenerse inquebrantable a pesar de los repetidos agravios que el ahora presidente dirigió al espacio en el pasado reciente. Algo que mermó a partir del juego parlamentario, donde esos radicales sirvieron al Gobierno nacional para la táctica de “bloqueo”.

De ahora en más, la unidad del bloque radical dependerá exclusivamente de gestos. Sobre todo aquellos que lo planten como un espacio realmente opositor y actuando como freno democrático ante la evidente aceleración del oficialismo.

De Loredo piensa en Córdoba

Un tema no menor son las aspiraciones provinciales del radical De Loredo. En su provincia, Córdoba, mantiene una figura central en materia opositora, donde la ejerce plenamente y sin tantos ánimos de colaborar con la gobernabilidad.

Para Córdoba, la figura de Milei se ha vuelto gravitante incluso a nivel provincial. Casi todos los actores políticos del escenario local practican movimientos en función al termómetro que va marcando el Gobierno libertario.

Desde el Gobierno provincial, manteniendo una impoluta relación institucional con Nación a pesar del desfinanciamiento a las provincias, hasta la oposición llevando a la práctica localmente maniobras surgidas del esquema táctico libertario. Todos miran lo que pasa con la Casa Rosada para actuar en consecuencia en un territorio donde Milei arrasó superando el 70% de los votos para el balotaje.

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