De esa tensión surgió un sector opositor, encabezado por el ex intendente Ramón Mestre. El antiguo jefe municipal de Córdoba no comulga con los acercamientos practicados por el diputado al oficialismo nacional, y menos aún con el hecho de que este último controle casi completamente las candidaturas del radicalismo cordobés.
Mestre y De Loredo, dos representantes de los espacios que se diputan el control del partido en Córdoba
Ramón Mestre y Rodrigo De Loredo.
El lado conducido por Mestre cuestiona a De Loredo su relacionamiento directo con los libertarios y con Luis Juez, el senador que está dispuesto a correr nuevamente por la gobernación. Para el mestrismo, el socio del radicalismo ya perdió su última oportunidad de enfrentar al Gobierno provincial, y ahora resta definir qué rumbo tomará la UCR cordobesa dentro del espectro nacional de posturas.
La fecha señalada para la interna que definirá el mandatario radical será el 8 de septiembre. En los próximos días vencerán los plazos para la conformación de alianzas, algo que todo parece indicar va a concretarse.
El peronismo está metido
Del lado deloredista del radicalismo aseguran que la parte impulsada por Mestre busca asegurar una oposición tranquila para el PJ cordobés, que sostiene diálogo con el ex intendente de Córdoba. En ese sentido, el sector de De Loredo encasilla a sus contrincantes partidarios dentro de los candidatos a sumarse dentro del “partido cordobés”, tal y como sucedió con la correligionaria y vicegobernadora Myrian Prunotto.
Así, entre acusaciones cruzadas, se gesta una nueva interna radical en Córdoba. Mientras tanto, todavía están frescas las derrotas consecutivas sufridas en manos del oficialismo provincial, y protagonizadas por actores como el propio De Loredo y Mestre, entre otros.