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Reelección: ¿Juntos por el Cambio vuelve a pisar el palito?

Juntos por el Cambio puede volver a "caer en la trampa" de la reelección indefinida, a pocas horas de su restitución en Buenos Aires.

CÓRDOBA. El escándalo y la fractura en Juntos por el Cambio fueron dos hechos sorpresivos y contundentes en el cierre del 2021 opositor. La división que se fue generando en la coalición desde la amplia victoria del 14 de noviembre pasado hizo que nadie esperara un clima tan caldeado (y que de paso favoreció al golpeado Gobierno nacional) entre los socios de la oposición, que comenzaron a “mostrar la hilacha” en muchos sentidos.

Primero con la toma del Congreso, en la que los bloques del radicalismo generaron una disputa que todavía no está del todo resuelta. Allí se enfrentaron Gerardo Morales y Mario Negri, contra Martín Lousteau y Rodrigo De Loredo, en un enfrentamiento que amenazó con partir el bloque radical.

En segundo orden, llegó el tratamiento de Bienes Personales, que motivó el enojo del electorado de Juntos por el Cambio ya que dos diputados permitieron, insólitamente, la victoria del Frente de Todos en una votación que el Gobierno tenía perdida. Viajes de placer al exterior fueron la sangre en el ojo de más de uno.

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La "diputada Miami" que fisuró a Juntos por el Cambio.

Cómo tercera perla en menos de 30 días, en Córdoba hubo otra fractura de la coalición, por la aprobación de las apuestas online. El legislador local del radicalismo Orlando Arduh (socio directo de Rodrigo De Loredo, quien se despegó de su accionar), se asoció al PJ provincial para aprobar el juego virtual en Córdoba junto a otros cuatro legisladores del PRO, lo que motivó insultos entre los miembros del partido.

Y por último, en la provincia de Buenos Aires, la Legislatura aprobó de la mano de muchos integrantes de Juntos por el Cambio, el regreso de la reelección indefinida de intendentes, que había sido prohibida en 2016, durante la gestión de Mauricio Macri. Todos estos tiros en los pies fueron sucediendo en un lapso de menos de un mes, y a tan solo días de que la mayor parte de los votantes depositó el voto en la oposición.

Pero la entrada al 2022 no parece mejorar el panorama en lo más mínimo. De hecho, podría empeorar la fractura en Juntos por el Cambio.

Ahora, también desde Córdoba, se podría venir una nueva versión de la reelección indefinida, que había sido prohibida en 2016, por iniciativa de Juan Schiaretti y siguiendo la corriente bonaerense. Para el PJ provincial, esta medida vigente en Córdoba implicaría la pérdida de al menos 200 intendencias, ya que sus candidatos gastarán su tiempo en el transcurso hacia el 2023.

Con vistas a esta situación, el schiarettismo estaría buscando nuevamente asociarse con alguna parte de Juntos por el Cambio, para así evitar el costo político de derogar una norma propia implementada hace relativamente poco tiempo. Es decir, lo mismo que sucedió con el juego online, donde la provincia se vio beneficiada económicamente.

El gobernador Juan Schiaretti y el presidente Mauricio Macri. Foto: Archivo

Schiaretti y Macri, una sociedad invisible.

Y desde Juntos por el Cambio Córdoba la idea de derogar la prohibición de las reelecciones indefinidas no suena tan mal en un plano práctico. De los intendentes que no podrán renovar sus mandatos, al menos 50 pertenecen a la coalición, y más precisamente al radicalismo.

Sin embargo, la medida encuentra mucha resistencia en gran parte de la sociedad opositora, tanto dentro del partido como entre los votantes que ya empiezan a dudar de la unidad en Córdoba. El costo político de salir a apoyar semejante reforma después de lo demostrado en el último tiempo, no haría más que revelar que cada uno de los socios de Juntos por el Cambio está por su cuenta y juega por sus propios intereses.

Por el momento, el apuntado por el juego online en Córdoba, Orlando Arduh, sentó una postura en contra de retomar la re-reelección. Pero según su propia opinión, dependerá principalmente de los intendentes radicales discutir o no dicha reelección.

Mientras tanto el peronismo, en este caso no K, espera otro tropiezo opositor que le brinde facilidades para sostener el poder de cara a 2023 con la reelección. En caso de que se concrete un nuevo fallido político de Juntos por el Cambio, las especulaciones sobre una coordinación con el Gobierno provincial ya serían inocultables.

Lo cierto es que todo parece indicar que la imaginaria sociedad entre Juan Schiaretti y algunos dirigentes de Juntos por el Cambio (y sobre todo del PRO) parece ir dejando el plano de lo especulativo para empezar a marcar señales tangibles. El agrado de Mauricio Macri y Horacio Rodríguez Larreta por la gestión cordobesa no es algo que pasará por alto en el 2023, pero mientras se va gestando, también se va desgarrando el vínculo con el resto de los socios.

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