El texto emitido por el socialismo, lleva las firmas de sus principales autoridades, entre ellas Antonio Bonfatti; la secretaria general, Mónica Fein, y el titular del PS en Santa Fe y precandidato a diputado nacional, Enrique Estévez. Incluso, el documento fue difundido por las cuentas de 'Twitter' del actual presidente de la Cámara de Diputados provincial y de la intendenta de Rosario.
"El Partido Socialista integra Consenso Federal, aportando a la construcción de una alternativa en la Argentina que supere la grave situación económica y social que atravesamos, marcada por una creciente desigualdad y por el aumento de la pobreza y la indigencia", explicó el comunicado según 'Diario Uno'.
En esa línea, la cúpula del socialismo enfatizó que "la mesa directiva nacional (de esa fuerza) determinó la integración definitiva a Consenso Federal".
"Encontramos en la candidatura presidencial de Lavagna una posibilidad clara de aportar a la sociedad argentina su experiencia y capacidad, la cual ya fue demostrada en distintos momentos de la historia reciente de nuestro país", resaltó el texto del PS.
Por su parte, Lifschitz, en un breve contacto con la prensa en la ciudad de Santa Fe, había aludió al pronunciamiento de Di Pollina, quien el lunes pasado definió a la fórmula que conforman el exministro de Economía nacional y el gobernador de Salta como "una expresión más de la derecha conservadora".
El mandatario provincial reconoció que no le sorprendieron las declaraciones del legislador, descartó de plano que detrás de sus críticas estuviera Bonfatti, titular del PS a nivel nacional, y aclaró que el apoyo a la fórmula de Consenso Federal fue una decisión del conjunto de esa fuerza política.
"El socialismo es un partido orgánico y actúa de acuerdo a las resoluciones de su congreso nacional, del comité nacional y de la junta provincial de Santa Fe", explicó Lifschitz. Y resaltó que esa fuerza resolvió "la integración a Consenso Federal y el acompañamiento a la fórmula Lavagna-Urtubey".
Respecto de si ese apoyo causó divisiones en el socialismo, el mandatario santafesino destacó: "Hoy, todos los frentes tienen peronistas y todos los frentes tienen radicales, así que si algún socialista díscolo quiere hacer otra cosa que lo que decide el partido, no sería nada".
"El Partido Socialista nunca hizo una cosa distinta de la que está haciendo: trabajar por una alternativa que sea superadora de la grieta. Es, justamente, lo que estamos haciendo. Somos absolutamente coherentes con lo que sostuvimos desde un principio", sentenció.
De ese modo, Lifschitz replicó a Di Pollina, quien, en declaraciones a 'La Ocho', había señalado que la propuesta de Lavagna no representa al socialismo porque "está lejos del progresismo". En ese sentido, el diputado advirtió que para el PS "el límite es el macrismo" y se posicionó en el "campo nacional y popular".
Tras el duro revés electoral para el Frente Progresista (FPCyS), que implicó la pérdida de la Gobernación luego de doce años de gestión, el guiño socialista a la fórmula Lavagna-Urtubey comenzó a generar variados rumores alimentados por la catarsis poselectoral en la provincia. El malestar interno creció una vez ungido el mandatario salteño como precandidato a vicepresidente, en especial por su perfil conservador.
Paralelamente, el pronunciamiento de Di Pollina acrecentó las dudas acerca del apoyo homogéneo al binomio Lavagna-Urtubey por parte del Frente Progresista.