Pese a ello, según informó hoy un sitio web argentino, Alberto Fernández habló por teléfono con Maduro y habría decidido invitar a su jura presidencial al ministro de Información, que también tiene el ingreso prohibido a la Argentina.
El dilema es que Mauricio Macri firmó el decreto que prohibe su entrada al país, y esa decisión presidencial estará vigente al arribo del invitado personal de Alberto. Rodríguez vuela con un Airbus de las Fuerzas Armadas de Venezuela y llegará a Buenos Aires antes que el presidente electo jure ante la Asamblea Legislativa.
En este contexto, Alberto Fernández tiene dos opciones. Esto es, o "levanta" de hecho el decreto de Macri, o retiene en el aeropuerto al ministro Rodríguez, que deberá esperar que el presidente electo se convierta en presidente en ejercicio, derogue el decreto de su antecesor, y permita el ingreso legal a la Argentina del estratega de Maduro que la Casa Blanca acusa de testaferro del líder populista.
Según los rumores, optarán por la primera opción: Alberto ordenaría a su canciller designado Felipe Solá que arbitre los medios políticos para que el ministro Rodriguez ingrese al país -sin derogación del decreto-, pueda ir a cambiarse de ropa y participar de la ceremonia de asunción presidencial que comenzará a las 11:00 en la Cámara de Diputados.
Pero la presencia del ministro venezolano Rodríguez pondría a prueba el pulso diplomático de Mauricio Claver, director de Asuntos del Hemisferio Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, que también fue invitado por Alberto Fernández a su asunción presidencial.
Alberto y Claver se conocieron en México y compartieron un almuerzo para tratar la situación de Venezuela y la negociación de Argentina con el FMI. El presidente electo explicó que repudiaba las invasiones militares americanas para resolver las crisis regionales, y el asesor de Trump replicó que Estados Unidos consideraba a Nicolas Maduro un enemigo de la Casa Blanca.
La confrontación ideológica se solucionó de manera diplomática: Alberto se quedaría en el Grupo de Lima para encontrar una salida pacífica a la crisis de Venezuela, y Claver juró que Trump descartaba la vía militar para desplazar a Maduro.
Sin embargo, Claver aún no conocía la decisión de Alberto de invitar al ministro venezolano Rodríguez, pese a que en el Frente de Todos afirman lo contrario. Se trata de uno de los enemigos más importantes del Presidente de los Estados Unidos, que estará a pocos metros de la delegación americana. Difícil, que lo hubieran sabido antes...