2. Es una jugada que ayuda a ordenar a los gobernadores provinciales de cara al cierre de listas. Para los gobernadores, incluso aquellos que la miran con desconfianza, puede ser una alternativa tentadora ante la oferta actual, agrega Starke.
3. Hacer cuentas ahora sobre las posibilidades reales de la fórmula Alberto Fernández-Cristina Fernández o inferir si crece el caudal de votos o no, es ciencia ficción. La opinión pública no se enfrentó nunca a ese escenario y por lo tanto predecir el comportamiento es como diagnosticar una pierna rota en base a una placa de pulmón.
4. Como jugada política, el anuncio genera incertidumbre. En todas las campañas, la incertidumbre es un arma ofensiva. Cambia el escenario, las reglas del juego y los actores. Obliga a configurar nuevamente los adversarios, sus mensajes, sus candidaturas, sus posibilidades de acuerdos; al mismo tiempo que deja todas las opciones abiertas.
5. Alberto Fernández, sin duda, es un candidato que le suma una postura moderada. En los estudios electorales de 2015 (y hasta el día de hoy) el principal problema de CFK era su postura conflictiva y, más que su gestión, lo que disgustaba al votante desencantado era su estilo. Él no le suma votos pero le permite llegar a sectores donde ella no llega.
6. Descoloca al peronismo federal, fundamentalmente a Sergio Massa y a Roberto Lavagna. A Massa en su intención de suplirla o reemplazarla a CFK si no se presentaba como candidata. Y a Lavagna porque si bien modera la grieta, la misma sigue existiendo y la avenida del medio se evapora, resume Starke.
7. La provincia de Buenos Aires sigue siendo el campo de batalla central. Es muy importante quien fuese el/la candidato/a a gobernador porque además de ser un campo de batalla electoral para las elecciones nacionales no hay balotaje y su resultado condicionará en gran medida la segunda vuelta a nivel nacional. En ello Starke recuerda que Vidal ganó en 2015 con el 39,4% de los votos.
8. El objetivo de Mauricio Macri era confrontar con Cristina, pero una vez que ella no está la estrategia del Gobierno pierde gran parte de su razón de ser. No obstante el oficialismo sigue empeñado en la candidatura original e intentara una estrategia electoral donde ella ocupe un lugar central en la discusión política.
9. Especulan con una candidatura a vicepresidente que amplíe el caudal de votos, pero el pedido de internas del radicalismo puede forzar a otras alianzas.
10. Hay que esperar que decante la decisión y ver qué dice la gente. Ya existen dos candidatos formales. Los demás son de palo, sostiene Starke.
11. Es peculiar que la líder de un movimiento político ofrezca la presidencia y ella se ponga de vicepresidente, no sucede muy a menudo. Es evidente que ella percibe que es vulnerable, política e institucionalmente.
12. La noticia desorienta a los mercados. Algunos apuestan a que Macri se debilita y la fórmula se consolida absorbiendo votos de indecisos e independientes. Otros, en cambio, apuesta a que Cristina no es competitiva y que la incorporación de Fernández fracasa como estrategia moderada y congela el techo que ya tiene.