“Si actuamos de buena fe podemos ser capaces de encontrar prioridades urgentísimos y compartidas para acordar mecanismos que superen esas contradicciones”, agregó.
“Queremos un Estado presente constructor de justicia social y que le de aire a las economías familiares”, añadió el primer mandatario.
Seguidamente, anunció “la idea de un nuevo Contrato de Ciudadanía Social” que “supone unir voluntades y articular al Estado con fuerzas políticas”.
Esa convocatoria dijo que tendrá a “los sectores productivos, las confederaciones de trabajadores, los movimientos sociales que incluyen al feminismo, la juventud y al ambientalismo. Vamos a sumar también al entramado científico tecnológico y a los sectores académicos”.
“Vamos a impulsar un conjunto de medidas económicas y sociales de distinta naturaleza que comiencen a revertir el rumbo estructural de atraso social y productivo”, puntualizó pero no dijo cuáles serán las medidas.
“En los próximos días estaremos convocando a los trabajadores, empresarios, representantes del campo y a las diversas expresiones sociales para lograr acuerdos básicos de solidaridad en la emergencia que constituyan el cimiento sólido a partir del cual se vuelvan a encender los motores de la economía”, prosiguió.
En otra mención a las medidas, que no reveló, adelantó que “estaremos planteando en esa convocatoria una serie de medidas para establecer los indispensables equilibrios macroeconómicos, sociales y productivos para que la Argentina se encienda y pueda volver a caminar”:
“Sabemos que estaremos transitando un sendero estrecho, completo, desafiante, donde no hay lugar para dogmas mágicos ni las pujas sectarias”, concluyó en relación al acuerdo social que fue uno de los temas de la campaña electoral y de la transición.