Se matan entre ellos: Lilia Lemoine y el "Gordo Dan" protagonizan una guerra sin filtro en Twitter
Lilia Lemoine y El Gordo Dan se dijeron de todo en Twitter. La interna libertaria no para y promete más capítulos que van más allá del ala digital.
17 de abril de 2026 - 12:47
La tensión interna dentro de La Libertad Avanza (LLA) volvió a escalar en las últimas horas tras un fuerte cruce en redes sociales entre la diputada nacional Lilia Lemoine y el influencer libertario Daniel Parisini, conocido como el “Gordo Dan”. El enfrentamiento expuso diferencias profundas en el universo digital que respalda al presidente Javier Milei.
El conflicto se desató luego de que la Justicia citara a indagatoria a once tuiteros por presuntas amenazas contra Sebastián Pareja, dirigente cercano a Karina Milei y referente del armado bonaerense del oficialismo.
Lilia Lemoine defiende el proyecto
La investigación judicial se originó tras una denuncia presentada por Pareja, quien acusó a usuarios de redes sociales de difundir su número de teléfono y de incurrir en delitos como amenazas, instigación a cometer ilícitos e incitación pública contra instituciones.
Desde su entorno aclararon que “no se denunció a nadie por opinar distinto” y que el caso avanzó por decisión de la Justicia.
Sin embargo, la decisión generó rechazo dentro del propio ecosistema libertario, especialmente entre quienes se identifican como parte de la “batalla cultural” en redes.
El cruce de El Gordo Dan: acusaciones, reproches y ataques personales
En ese contexto, Parisini salió a cuestionar tanto la denuncia como el rol de Pareja. Incluso, reveló que llegó a pedir su salida:
“Yo incluso le llegué a pedir la renuncia a Pareja. No pasó. Lo mantuvieron”, afirmó.
El influencer también criticó la estrategia judicial:
“Es poco inteligente esta estrategia de salir a denunciar tuiteros”.
La diputada Lemoine, en cambio, defendió la postura de Pareja, lo que desató el enfrentamiento directo. Todo comenzó cuando ella le sugirió a un usuario crítico que dejara de seguir a Milei, lo que provocó la reacción de Parisini.
“Vos no tenés la potestad de echar a nadie ni de hacer que nadie deje de seguir a Milei. No tenés jurisdicción acá para hacer eso. Esto no es el Congreso. No pasarás”, le respondió el influencer.
Lejos de bajar el tono, Lemoine redobló la apuesta y le recriminó viejas posiciones políticas:
“Bancaste a Villarruel y a Pagano, Dan. En la vida real, vos dejabas caer al gobierno. Perdón. Me cansé”.
Parisini no tardó en contestar:
“No solo banqué a Villarruel y a Pagano, banqué a toda la Libertad Avanza cuando había que bancar”.
El intercambio escaló rápidamente hacia agravios personales. Lemoine insinuó que su vínculo con otros espacios le “nubló las ideas”, mientras que el influencer retrucó:
“Para tratar de boludo a alguien mínimamente te pido no tener tan solo dos puntos más de IQ que Fijap”.
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La grieta digital dentro del oficialismo
El episodio dejó en evidencia una fractura cada vez más visible entre distintos sectores del oficialismo, especialmente dentro de su estructura digital.
Por un lado, los militantes y comunicadores cercanos a Santiago Caputo (como Parisini) cuestionan decisiones políticas vinculadas al armado territorial y al manejo del poder interno.
Por otro, dirigentes alineados con Karina Milei, como Pareja y la propia Lemoine, sostienen una postura más institucional frente a conflictos que involucran amenazas o ataques en redes.
Repercusiones y alineamientos
El cruce no quedó aislado. Agustín Romo, jefe del bloque de diputados bonaerenses de LLA y cercano a Caputo, salió a respaldar públicamente a Parisini con un mensaje que buscó bajar la tensión pero dejó clara su posición:
“Por favor, ninguno deje de seguir a Milei. Tenemos la chance histórica de cambiar este país. No la dejemos pasar”.
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Mientras tanto, dentro del espacio libertario muchos optaron por el silencio para evitar profundizar una interna que amenaza con trasladarse del mundo digital al político.
Un conflicto que trasciende las redes
Aunque el enfrentamiento se dio en “X”, el trasfondo es más profundo: pone en discusión quién tiene autoridad dentro del movimiento libertario, cómo se gestionan las críticas internas y cuál es el límite entre militancia digital y responsabilidad política.
En un contexto donde las redes fueron clave para la llegada de Milei al poder, la disputa abre un interrogante incómodo para el oficialismo: qué pasa cuando esa misma maquinaria empieza a volverse en contra.