Entonces, Rosenkrantz destacó como "muy negativo" lo que propuso González, ex director de la Biblioteca Nacional. Y dijo que lo concibe como la "antípoda" de lo que propició Alfonsín, que fue "desterrar la violencia de la política" y hacer que los jóvenes se formen en valores republicanos y "no busquen destruir al adversario político", sino dialogar y buscar convencer con ideas.
En una entrevista publicada el domingo por la Agencia Paco Urondo, González planteó que habría que incorporar "una valoración positiva de la guerrilla de los años 70 y que escape un poco de los estudios sociales que hoy la ven como una elección desviada, peligrosa e inaceptable". En ese sentido, el sociólogo e investigador de 75 años sostuvo que la historia argentina "va a ser rehecha y reescrita".
"¿Qué era lo que Alfonsín veía que constituía el gran drama argentino?", preguntó Rosenkrantz. Y se respondió: "La violencia política. El uso de la fuerza para dirimir conflictos". En ese sentido, destacó que "sus ideas eran que el terrorismo de Estado y el terrorismo debían ser castigados, que había que distinguir entre distintos grados de responsabilidades y que la ventana de oportunidad exigía que el país encare ese problema con un principio y un fin".
Rosenkrantz fue asesor de Alfonsín en la Convención Constituyente de 1994 y, previamente, colaboró con el jurista Carlos Nino en la elaboración de anteproyectos de leyes y decretos vinculados al juzgamiento de la violencia política y en otras iniciativas tendientes a consolidar la democracia durante el gobierno de Alfonsín.